Antes de nada queria hacer un par de aclaraciones. La primera es que “La Nada” no es realmente un relato, es un texto bastante breve, pero que sí encierra una historia.
La segunda aclaración tiene que ver con algo que me ocurrió cuando publiqué “La Nada” por primera vez en otra web ajena a este blog. Entre los comentarios que recibí, varios mostraban comprensión por el mal momento que debía estar pasando y me enviaban su ánimo para recuperarme de ese estado depresivo. A mi aquello me dejó descolocada, no entendía nada hasta que me di cuenta de lo que ocurría. La gente identificaba lo que había escrito en “La Nada” como si fueran mis pensamientos, como si yo fuera la que se sentía como el protagonista de ese texto, aunque dicho protagonista es másculino y por el texto se sobreentienda que ni siquiera es humano. Eso es algo que hasta el día de hoy me cuesta entender, no comprendo el motivo por el que la gente cree que cuando escribes algo eso no es ficción si no tu yo real. El motivo por el que no acabo de entenderlo es porque me parece tan absurdo como pensar que Bret Easton Ellis es clavadito a su personaje de American Psycho y tiene como hobby matar y torturar mujeres, o como que William Blatty se dedicaba a hacer exorcismos en su tiempo libre.
Por eso, para los lectores que puedan caer en está página, queda hecha la aclaración y sin más os dejo con el texto.

 

LA NADA

 

He muerto, o al menos así lo siento.
Mi alma esta corrompida y mi espíritu yace pisoteado en un pedazo de sucio suelo.
Mi corazón late pero con cada latido desaparece mi vida.
Nada puedo decir.
Nada puedo hacer.
Tal vez si revivo una vez mas pueda volver a empezar.
Tal vez la próxima vez no muera.
Tal vez…
¿Cómo empezó todo?
¿Qué originó esta muerte, esta ruleta de destrucción eterna?
Ya ni siquiera puedo recordarlo.
Al principio dolía, pero ahora mi corazón esta seco de esperanza, seco de sentimientos.
Quizás sea mejor así.
Tal vez sea mejor no sentir.
Tan solo dejarse ir.
Desaparecer.
Nada soy, nada en absoluto y tal vez el poder reconocerlo haga que la espiral cese.
Ahora no quiero estar vivo, no quiero estar muerto, solo quiero no estar.
Tu tienes la llave.
Tu puedes terminar con mi agonía.
Muchos me temen por lo que soy. Pero la mayoría quisieran ser como yo.
Adoran mi belleza y la perfección de mi cuerpo. El negro profundo de mis ojos les hipnotiza y morirían por mi.
Puedo tener cuanto desee de este mundo excepto aquello que realmente deseo.
Solo tu puedes ver el monstruo que hay en mi.
Solo tu puedes ponerle fin.
Si eres lo único que anhelo y lo único que me está prohibido.
Si eres el latido de mi corazón y la destrucción de mi alma.
Muéstrame el cielo un instante y luego arrójame al infierno para siempre.
Dame esa nada que necesito.
Conviérteme para siempre en esa nada que soy.

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Autor: Neil Gaiman
Título: El océano al final del camino
Edición: Roca Editorial
Páginas: 236

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Es curioso lo que me ha ocurrido con este libro. Es una de esas escasas ocasiones en las que comienzas amando la historia, vas perdiendo intensidad en tu afecto hacia ella pero aún te sigue gustando, continuas ya un poco a rastras casi resultándote indiferente hasta llegar al final y acabar aborreciéndolo definitivamente. Y esto además tiene mérito si tenemos en cuenta que la historia tiene unas 200 páginas, rellenas con letra enorme a prueba de grandes dioptrías y que prácticamente se puede leer en un ratito del tirón.

Con esto no digo que el libro sea malo, porque no lo es. Simplemente no me ha gustado la historia en conjunto. He pasado durante la lectura por todos esos estados que os he comentado para al final sentirme francamente defraudada. Y supongo que en parte es culpa mía, porque Neil Gaiman es un autor que me encanta desde aquel momento de hace casi dos décadas que descubrí su obra gracias a la colección Brainstorming de Norma. Hasta ahora todo (y eso dice mucho del autor) me había gustado mucho, sus libros, sus novelas gráficas, los cómics, incluso el episodio “La mujer del doctor” (episodio de Dr. Who escrito por Gaiman) o la película MirrorMask (a medias con Dave Mackean maravilloso ilustrador de varias novelas gráficas de Gaiman), así que no juzgo a la ligera y por eso puedo decir que este libro ha sido como una piedrecita en el zapato.

La historia es la de un hombre que vuelve al lugar de su infancia para asistir a un funeral. Ahí comienzan de repente unos recuerdos que parecían dormidos hasta ese momento, y esa es la historia en si, esos recuerdos contados a modo de flashback que nos darán a conocer unos hechos fantásticos llenos de magia, miedo, angustia y fascinación infantil. Y si el libro se hubiera quedado en esos recuerdos hubiera estado muy bien, pero el retorno al presente es lo que para mi no tiene ni pies ni cabeza, queda forzado, el final da la sensación de que la obra o es un relato corto que a Gaiman se le ha ido de las manos al querer darle más extensión, o es la primera parte de una obra más extensa y por lo tanto el final da la impresión de estar inacabado o mal llevado por una absurda precipitación.

Es un libro que ha tenido muy buenas criticas, pero llegados a este punto yo ya no sé si es que ciertos autores van a recibir buenas criticas por simple postureo o por seguir la corriente o realmente es que sí, que todas esas personas han visto en este libro algo que yo no he sido capaz de entender, pero es cierto que no soy la única que ha notado que la estructura del libro tiene algo que no encaja. El conjunto de la historia es desigual, como si no estuviera previsto haber sido escrito así y se hubiera hecho un apaño de ultima hora.

Los personajes por su parte son fabulosos, Gaiman suele tener en sus historias un personaje principal al que dan ganas de adoptar y proteger, y un elenco de secundarios inolvidables, y este no es un caso diferente. Hasta la malísima de la historia me gusta, muy buena villana, de las que da gusto leer. El niño protagonista se convierte prácticamente en tu protegido según lees, sufres por él y el sentimiento de angustia que sientes por lo que le está ocurriendo llega a ser la mejor baza del libro. La niña que ayuda al protagonista es absolutamente brillante, un personaje de esos que dejan huella, y la familia de ella también se queda con tu corazón, la familia del niño ya es otra historia. Todo el universo mágico que ha creado Gaiman es muy interesante, de ahí la idea de que este libro sea un prologo de algo más grande (pero es que incluso así, esas páginas finales del libro resultarían totalmente innecesarias pues no aportan nada y sí estropean mucho) y me gustaría mucho volver a visitar este universo de magia primigenia. Y es por eso que resulta más doloroso ese defecto en la estructura de algo que a priori debería haber sido mucho mejor. Ese cojear al final, hace que el libro pierda brillo, y que el conjunto quede feo y deslucido.

Me resulta curioso que algunas personas califiquen a este libro como el mejor de Gaiman, porque creo que está a años luz de otras obras suyas. No hablo siquiera de gusto personal, que también, si no de que el libro tiene algo que no lo hace redondo, algo que te deja con mal sabor de boca, y ese algo es una cierta desconexión entre una parte del libro y otra. Quizá sea yo la única que lo vea, quizá no. Pero si crees que este es el mejor libro de Gaiman te aconsejo que leas más libros suyos.

 

Autor: Javier Vivancos
Título: Nosotros no guardamos las sobras
Edición: Kindle
Páginas: 182

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He dicho en muchas ocasiones que me encanta leer libros de relatos cortos. Son una genial primera toma de contacto con un autor nuevo, aunque este no es el caso, y puedes leerlos en momentos de crisis lectoras sin el agobio de enfrentarse a montañas de página, y también pueden ser una lectura más versátil, por el cambio de registro entre los mismos relatos.

Por eso si aún no conoces a Javier Vivancos ni has leído ninguno de sus libros te recomiendo encarecidamente que leas este.

Antes de empezar a hacer repaso debo dejar muy claro que a mi la forma de escribir de Javier me gusta mucho, me encanta como desarrolla sus personajes, los sientes vivos, tienen alma, te interesa lo que les pase, y eso para mi siempre es un punto muy importante a la hora de enfrentarme a una historia, da igual la extensión de la misma.

La narrativa de este autor es en sus relatos largos compleja, por algo que destacaré al comentar su primer relato, que precisamente es el que da nombre al libro. Pero curiosamente son sus relatos más cortos precisamente los más accesibles, aunque el diga que no se mueve bien en las distancias cortas, yo creo que no es cierto, pues si bien sus relatos cortos no son extremadamente breves, creo que son perfectamente redondos, ni les falta ni les sobra nada, y eso es todo un logro.

El libro contiene cinco relatos, de los cuales yo considero relatos cortos solo los cuatro últimos, porque el primero podría ser un libro completo perfectamente. También tenemos al principio una introducción que os recomiendo leer, porque ahí queda palpable el gran sentido del humor de Javier Vivancos. Y si queréis una pincelada más de ese humor negro que se gasta podéis leer la biografía del autor que lo refleja de maravilla. Bueno y ya de paso compráis el libro ;) os aseguro que van a ser 0,99 euros muy bien invertidos.

Vamos con los relatos incluidos con el libro.

-NOSOTROS NO GUARDAMOS LAS SOBRAS

Este es el relato que da nombre también al libro y personalmente creo que de relato corto tiene poco. Además mantiene esa estructura compleja típica de los libros de este autor que os mencionaba antes. La historia en ocasiones se mueve como entre dos realidades, un mundo real y uno onírico o alucinógeno, que se entremezclan y hace que tengas que mantenerte muy atento para no perderte en ese mar casi visual de acontecimiento. Quizás pueda parecer algo confuso pero según avanza la lectura se ve como va cobrando todo sentido. Y aunque hay momentos en los que quizá puede resultar algo lento eso se resuelve al ir acelerando el ritmo hasta en ocasiones volverse un tanto frenético.
Lo curioso de este relato, no es solo lo aterrador que resulta visualmente, os juro que hay escenas que se presentaban en mi mente al ir leyendo que voy a tardar tiempo en olvidar, si no porque una vez que separas un poco de aquí o allá puedes llegar a ver la realidad detrás del relato y eso bajo mi punto de vista es mucho más espeluznante, de hecho no es difícil enlazar el relato con algunos episodios de la historia negra de este país.
La historia empieza cuando Sébastien, tenista restirado, es invitado por un amigo a una de esas fiestas para ricachos de alto standing, y despues de darle algunas vueltas decide acudir. La fiesta se va tornando cada vez más extraña y si queréis saber más tendréis que leerlo.
Me ha gustado muchísimo el final, no puedo explicar porque, obviamente, pero a mi personalmente me ha parecido un gran toque de realidad.
Os va a costar encontrar dentro del terror actual algo tan inquietante como este relato. Y ahí lo dejo.

-TAL PARA CUAL

Este relato ganó muy merecidamente el concurso de relato breve Ciudad de Arnedo 2008
Es un relato corto que me ha resultado muy divertido. No me mal entendáis, no es humor, es terror, pero es divertido de leer, y aquí queda muy palpable lo que comentaba sobre los personajes, no puedes evitar sentir algo, aunque suene muy grotesco cierta “simpatía” por el protagonista y su peculiar manera de ver el amor.
Un punto a su favor es que está escrito en primera persona por el protagonista de la historia, y creo que escribir en primera persona es una opción muy interesante si se sabe hacer bien y aquí está muy bien llevado.
Nuestro protagonista y narrador es un hombre extremadamente maniático, por no decir que padece un acusado TOC (trastorno obsesivo compulsivo), el llama a esas manías sus “peculiaridades” y al principio de la historia nos cuenta cosas sobre la mujer que ama, como se conocieron y como decidieron emprender una vida nueva en una casa alejada del mundanal ruido. En ese relato de como se conocieron encontraréis un guiño especial al autor de terror David Jasso, al que Javier Vivancos también ha dedicado este libro.
Un relato muy bien llevado, muy divertido de leer, es corto pero se hace más corto porque fluye muy bien la historia y con un final muy bien resuelto.

-LA MALETA
Este relato ha sido ganador también de un premio, en este caso del premio Lituma 2006
Sin embargo he de decir que es el relato que menos me ha gustado. No porque no no esté bien escrito, que está escrito a la perfección, ni porque no tenga tensión, que si que la tiene, es simplemente que aquí el autor usa la tercera persona en forma de voz narrativa de descripción de los hechos unida a una especie de soliloquio de la interpretación de los pensamientos del protagonista, y es precisamente ese soliloquio el que a mi me resulta muy rayante. Eso solo consigue que el protagonista me caiga mal y cuando eso sucede ya todo está perdido.

-TENSIÓN
Es un relato ganador de la Mención de honor en la III edición del premio Liter
Con este directamente me he reído, porque si tiene su parte de terror pero tiene mucho humor negro, así que me he divertido muchísimo.
Imaginaos la escena un alumno le pide al otro prestado un portaminas durante una clase. El dueño del portaminas también tiene sus “manías” aunque accede a prestarle el portaminas al otro compañero (yo nunca haría semejante cosa) lo cual presentará un grave problema ya que el otro compañero no es muy dado a respetar y cuidar la propiedad ajena.
El relato es muy breve, se lee en un suspiro y pese a eso no puedes evitar desear que el desenlace llegue rápido porque que sientes lástima pensando “que paciencia tiene esa criatura”.
Muy recomendable, de verdad.

-HORRIBLE CUENTO DE NAVIDAD

Este es sin lugar a dudas mi relato favorito. Además este relato es muy especial para mi porque a Cordelia le tengo mucho cariño, así desde aquí digo que si este relato no tiene ningún premio es porque directamente Javier no lo ha presentado a ningún certamen literario, porque si así fuera ganaría sin duda.
La protagonista de esta historia es Cordelia, que cuando iniciamos la lectura está envuelta en un trabajo de niñera, en principio un trabajo fácil de cena, cuento y a la cama, aunque es Nochebuena y el espíritu navideño en esa casa brilla por su ausencia.
Cordelia me cae muy bien, compartimos varias cosas, un incontrolable espíritu navideño que salta cuando menos te lo esperas, gusto por las muñecas, tatuajes y un cierto instinto de supervivencia nata. Así que aquí entramos en ese punto ya mencionado de que es muy importante que los personajes tengan alma, por que ellos son la clave de la historia, y aquí todos los personajes la tienen, incluidos los niños.
Como ya he dicho al principio todo parece tranquilo en la casa, a pesar de que los niños son un tanto raritos, es Navidad y parece que esta tradición es absolutamente desconocida para la familia de los niños que cuida, aunque a pesar de eso a Cordelia se le despierta ese espíritu navideño repentino e intenta enfocar la situación lo mejor que puede, hasta que ocurre algo que hace que tenga que sacar ese lado de superviviente nata para cuidar (nunca mejor dicho) a esos niños que están a su cargo.
Muy buen relato, y aunque ya he dicho que le tengo una simpatía especial a la protagonista, es cierto que la ambientación, la fecha en la que transcurre la historia, los personajes, y sobre todo el desarrollo de la acción (esto me ha parecido soberbio), hace en conjunto que el relato sea absolutamente redondo, y con un final de esos de vieja escuela que me encantan.

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En resumen, si no conoces al autor te invito a que lo hagas porque creo que dentro del género del terror actual hacen falta autores como Javier Vivancos. Tiene tres puntos muy importantes para ser una gran baza dentro del mundo del terror, primero su originalidad, te aseguro que si lees alguna de sus novelas te darás cuenta enseguida que su forma de escribir y sus historias no son muy convencionales ni son ideas facilonas, en segundo lugar su forma de escribir, que a veces mezcla esa realidad con un mundo irreal intercalando ambos en el relato de una manera que logra fundirse casi, y además empleando un lenguaje a veces tan visual que hace que las imágenes se presenten sin problema en tu cabeza, lo cual resulta muy aterrador por que algunas de esas imágenes pueden ser realmente horribles y perdurar en tu memoria durante mucho tiempo, y en tercer lugar la facilidad que tiene de coger escenarios muy reales, con personajes muy “normales” de esos que nos podemos encontrar por la calle perfectamente y ponerlos en situaciones que no tienen nada de normal, realmente terribles e incluso sobrenaturales sin que esa mezcla chirrie lo mas mínimo.

Si tenéis curiosidad sobre el autor y sus libros os dejo aquí enlazadas otras dos reseñas de libros suyos que he publicado anteriormente en el blog.

Vivancos, Javier: Los últimos días de la sombra

Vivancos, Javier: Pueblo Muerto

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