“JULIET, DESNUDA” (2009)(15/11/10-22/11/10)
Ed. Anagrama (2010)
Trad. Jesús Zulaika
Pag. 348
Pag. 19,50

Regreso triunfal de Hornby tras el fiasco de “Todo por una chica”. El escritor inglés vuelve al terreno en el que mejor se maneja, esto es los conflictos de pareja a ritmo de rock and roll.

Duncan, un profesor de instituto cercano a la cuarentena y obsesionado con un cantautor americano de culto (Tucker Crow) retirado hace 25 años, vive con Annie desde hace 15 años en un pueblecito de costa perdido en la campiña inglesa (Gooleness). Annie, empleada en el museo del pueblo, está desesperada por tener un hijo, y también cerca de los cuarenta se encuentra inmersa en una crisis vital. A raíz de una reseña que escribe en internet sobre los demos de la obra cumbre de Tucker Crow- “Juliet”(1986)- publicados recientemente, el propio Tucker contacta con Annie por e-mail generándose un intercambio cibernético en el que ambos desnudaran sus frustraciones e inseguridades.

La novela gira alrededor de estos tres personajes cuyas vivencias y puntos de vista sobre la vida se van alternando por un narrador anónimo a lo largo de la narración. Duncan es una caricatura creíble de personas como yo: obsesiva con sus aficiones, irrespetuoso con personas que piensan de manera diferente a él y tremendamente egoísta. Duncan ha sido una cura de humildad para mi pues, aunque Hornby recurre al sarcasmo al describirlo, resulta doloroso verse reflejado en características tan poco halagüeñas como las que presenta Duncan. Por ejemplo:

“Oh, la mayoría de la gente. Todos sabemos lo que la mayoría de la gente piensa de las cosas. La sabiduría de las putas masas. Cristo. La mayoría de la gente preferiría comprar un álbum de un enano bailarín de un reality show” (Pag. 49)

Duncan es el adulto con complejo de Peter Pan tan característico en la obra de Hornby, un personaje que recuerda al protagonista de “Alta fidelidad”, Rob Fleming, o al de “Sobre un chico”, Will Freeman. Para mi hay un dato que habla de la madurez de Hornby como escritor. Duncan tiene mucha presencia en la primera mitad de la obra ya que su forma de actuar nos habla del tipo de relación que tiene con Annie. En cambio en la segunda parte de la novela sus apariciones se vuelven esporádicas en detrimento de las de Tucker y Annie para incidir en los complejos existenciales de éstos. En la parte final decide juntarlos a los tres dando pie a algunos de los mejores pasajes de la novela. Me ha gustado como maneja el tempo narrativo en este sentido.

Tucker es otro eterno adolescente, que tiene muchas cosas en común con Duncan, cuya mayor diferencia con éste es el haber perdido la ilusión por vivir a consecuencia de sus numerosos fracasos vitales. La imagen del Tucker idealizado que tienen de él Duncan y sus amigos de intenet, nada tiene que ver con la imagen real de Tucker, un personaje atormentado por la culpa. A Duncan le hubiese gustado ser Tucker Crow, lo sarcástico de todo el asunto es que en el fondo son iguales. Una de las cosas que más me gustó de este personaje es las reflexiones que hace sobre la paternidad (Pag. 265-266: “ Y tendría razón Tucker…Que extraño acaba siendo todo”), las crisis creativas de los artistas y las relaciones entre artistas-fans en internet.

Annie es el personaje que compensa a Tucker y Duncan. Una mujer realista a pesar de sus numerosas frustraciones, un personaje que trata de cambiar su situación a pesar de los numerosos miedos que esto le produce. Las intervenciones de Annie están relacionadas con el paso del tiempo, ya sea en las parejas o de un pequeño pueblo de costa venido a menos.

“Juliet, desnuda” toma elementos de las en mi opinión eran sus mejores novelas hasta la fecha, “Alta fidelidad” y “Como ser buenos” con unos resultados altamente satisfactorios. Además Hornby vuelve a tener esa mala leche tan característica de sus novelas que perdió en “En picado” y, sobre todo, en “Todo por una chica”. Al final hay una evolución en los personajes- Duncan dejar de tener tan idealizado a Tucker, Tucker vuelve a publicar un disco que es muy mal recibido entre sus fans y Annie decide marcharse a Estados Unidos, aunque no se aclara si a vivir con Tucker-

“Alta fidelidad” me sigue pareciendo su mejor novela, “Juliet, desnuda” es la que le sigue. Una novela altamente recomendable.