Llegó el turno de la cuarta actividad del maratón del verano.

Primero el Check Up

¿Qué libro estás leyendo ahora?

Voy con algo de retraso pero ya estoy terminado el segundo libro “Seis tumbas en Múnich” de Mario Puzo y espero que hoy a lo largo del día pueda comenzar el siguiente.

¿En qué página vas?

146

¿Cuántos libros has leído?

Completos uno, pero al acabar el día habré leído dos y estaré comenzando el tercero.

¿Cuál es el siguiente en tu lista de lectura?

La isla de las almas perdidas de H.G. Wells

¿Cuál es tu record hasta ahora de horas sin dejar de leer?

Un par de horas

¿Algún comentario que quieras compartir?

Que espero que todos estéis disfrutando de este maratón y para los que no se han apuntado que se animen al siguiente.

—–

La actividad 4 es la siguiente:

“La segunda parte es muy musical!
¿Qué te parece si nos compartes una o dos canciones que TU pondrías en el soundtrack del libro que estás leyendo (o el último que terminaste)? Selecciona al menos una canción.”

He elegido tres temas para representar el libro que estoy terminando de leer que es Seis tumbas en Múnich de Mario Puzo.

Creo que las imágenes del primer video representan bien el libro, la letra quizá no tanto :P

This is hardcore – Pulp

Y este segundo tema es especial para el personaje de Rosalie. Tiene tanta fuerza como ella.

Stereophonics – You Sexy Thing

Y el tercero es para Rogan, me encanta este personaje y su búsqueda de venganza.

Y hasta aquí la cuarta actividad.

La isla de las almas perdidas – H.G. Wells

Página 99

“…él como Montgomery tenía gruesos látigos. Detrás de ellos estaban los hombres-bestias.
-¿Que qué estoy haciendo?… Voy a arrojarme al agua -le contesté.
Montgomery y Moreau se miraron uno al otro, como sorprendidos.
-¿Por qué? -me preguntó Moreau.
-Porque vale más eso que caer en sus manos.
-Ya se lo había dicho yo, ¿ve usted? -exclamó Montgomery dirigiéndose a Moreau, y éste le contestó algo que no llegó a mis oídos.
-¿Qué es lo que teme usted de mí? -me preguntó Moreau.
-Lo que he visto -le contesté -. Aquellas cosas… allá arriba -agregué señalando en la dirección del Pueblo-Bestia.
-¡Silencio! -exclamó Moreau, y levantó la mano con ademán imperativo.
-No quiero -le dije -; esos han sido hombres antes… ¿Qué son ahora?… Yo, por lo menos, no seré uno de ellos…
Miré más allá del sitio donde se habían detenido mis interlocutores. Sobre la playa estaba Merling, el sirviente de Montgomery, y uno de los brutos forrados de blanco que vinieron en la lancha. Más lejos, en las sombras de los árboles, vi aparecer al Hombre-Mono, y detrás de él distinguí varias otras figuras confusas.
-¿Quiénes son esos seres? -dije señalándolos y levantando la voz cada vez más a fin de que mis palabras llegaran a ellos-. En un tiempo fueron hombres…, hombres como yo, como usted… Ustedes los han desnaturalizado, los…”