Hemos llegado ya a la quinta semana y por tanto es el momento de escribir la reseña del libro.

Siempre llegado a este punto siento penilla porque se acaba la lectura y he de reconocer que me lo he pasado muy bien preparándola, creando las actividades, realizandolas y viendo como las hacían el resto de participantes.

Quiero daros las gracias a todas las personas que habéis tomado parte en esta lectura y espero que lo hayáis pasado bien y que os haya gustado la lectura que al final es de lo que se trata.

Os adelanto que me han propuesto hacer otra lectura conjunta con un libro que de momento no voy a desvelar pero que pinta muy bien, para septiembre u octubre. Pero ya comentaré algo cuando se vaya concretando más. Lo que si tengo claro es que será una lectura con actividades también. :)

Ahora, aquí está mi reseña. Al final haré un resumen con todos los enlaces de todas las actividades y reseñas de los participantes de la lectura.

Titulo: La guerra de los botones
Autor: Louis Pergaud
Edición: Anaya
Páginas: 260

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La guerra de los botones tiene para mi un significado especial, le tengo muchísimo cariño y aunque es todo un clásico creo que es uno de esos que hay que redescubrir cada cierto tiempo.
Quizás por eso fue el elegido a la hora de hacer la primera lectura conjunta de este blog.

El porqué de la importancia de este libro viene dado por varias peculiaridades. Una de ellas es que aunque mucha gente piensa que es un libro para niños, no lo es realmente, yo diría que es más bien un tirón de orejas para adultos que olvidaron ser niños o un libro que hará las delicias de todos aquellos que aún recordamos nuestra niñez.

Otra peculiaridad es que refleja muy bien lo que es la vida rural de la época que retrata el libro pues se desarrolla en Francia en la región centro-oriental llamada Franco Condado durante el curso escolar de 1894-1895. Y el subtitulo que Pergaud pone al libro “Memoria de mis doce años” hace pensar que lo que trata el autor es de plasmar en ella el ambiente de su etapa escolar.

Y una peculiaridad más es el lenguaje que utilizan los niños que no escatima en insultos y palabras malsonantes de todo tipo. Mas o menos como hablan los niños de verdad cuando están metidos en peleas con otros niños. Lo que ocurre es que hasta ese momento quizá nadie se había atrevido a plasmar ese lenguaje en una obra literaria.

De hecho la cita del mes de agosto de este blog y que podéis leer en la columna de la derecha pero que os cito de nuevo, es una advertencia del autor, no exenta de ironía, para todo aquel sensible a este tipo de lenguaje.

“(Permítame aquí el lector o lectora un inciso y un consejo. El afán de fidelidad histórica me obliga a utilizar un lenguaje que no es precisamente el de las aulas ni los salones. No me da vergüenza ni siento el menor escrúpulo al reproducirlo, autorizado por el ejemplo de mi maestro Rabelais. Sin embargo, como los señores Fallières o Béranger no pueden compararse a Francisco I, ni yo con mi ilustre modelo, y puesto que los tiempos han cambiado, aconsejo a los oídos delicados y a los espíritus sensibles que se salten cinco o seis páginas. Y yo vuelvo a Pacho.)”

La guerra de los botones nos hace recordar lo que era jugar en la calle, pelearnos, llegar a casa sucios o llenos de moretones y rasponazos. Tiempos felices en los que nos caímos mil veces, nos peleábamos otras tantas y éramos tan amigos de nuestros amigos que nos arriesgábamos a ser castigados por protegerlos.

Y de eso es de lo que habla el libro. De niños jugando, de niños aprendiendo valores importantes mientras por sus bocas salen sapos y culebras y de su manos llegan golpes, estocadas y pedradas.

El lenguaje del libro está bien diferenciado. Por un lado tenemos al narrador que se expresa correctamente y de forma ágil para contarnos las peripecias de los niños, y por otro tenemos a los niños donde vemos que su lenguaje no es ni tan correcto ni tan florido. De hecho, hablan como niños, como niños en guerra con otros niños y a veces en sus conversaciones vemos algo de esa ingenuidad del que no sabe aún de que van los tiros.

Pacho y sus compañeros están en guerra con el pueblo vecino y será una guerra dura, con prisioneros y heridos. Con botines de guerras y grandes pérdidas, con traidores y héroes. Pero será sobre todo una guerra en la que se aprende a aguzar el ingenio, a conseguir autoabastecerse, crear y construir un refugio, arañar de donde sea dinero y objetos necesarios para recomponer las ropas, trabajar en equipo y sobre todo nunca dejar a un compañero atrás.

Es espléndida la manera que tiene Pergaud de hacer crítica hacia los adultos, aquellos que no recuerdan que de chicos hicieron las mismas cosas que ahora les horrorizan que hagan sus vástagos. Y también a aquellos que en pos de una teoría educativa rígida y absurda, se olvidan de lo obvio.

Por que lo que está claro es que Pergaud está de parte de los niños. Habla por boca de ellos y utiliza sus palabras y mientras escribe es como si viera a Pacho y a sus compañeros y les sonriera haciéndoles un guiño de complicidad.

Me encantaría poner dos citas del libro, que muestran claramente la crítica de Pergaud.

“Aquel buen hombre no sospechaba siquiera las causas ocultas y profundas de la alegría de sus alumnos y la verdad era que, con el cerebro atiborrado de vanas pedagogías, andaba más despistado que una chiva en una cacharrería.
¡Como si los niños, que tan rápidamente detectan y asimilan las hipocresías sociales, se manifestasen libremente alguna vez en presencia de quienes tienen sobre ellos alguna parcela de autoridad! Con su mundo aparte, sólo se muestran como son, como son de verdad, entre ellos mismos, lejos de miradas inquisitoriales o indiscretas.”

“-¡Nosotros también estaremos allí, seguro, y que les den morcilla a los viejos! ¡Como si no supiéramos lo que hacían ellos cuando eran jóvenes! Después de cenar, nos mandan a la piltra y se ponen a charlar, a comer queso, a beber, a darle al aguardiente y empiezan a contar cosas de sus tiempos. Como tenemos los ojos cerrados se creen que nos hemos dormido y hablan y nosotros los escuchamos y no saben que nos enteramos de to.”

Lo mejor de todo es que los niños, por mucho que les ocurra durante el libro, por mucho que sus padres les hagan prometer cosas, o por mucho que se les intente “encauzar” seguirán siendo niños, seguirán planeando la próxima batalla y llegarán a la siguiente conclusión con respecto a los adultos.

“¡Y pensar que cuando seamos mayores a lo mejor somos tan tontos como ellos.”

………….

LECTURA CONJUNTA (ACTIVIDADES)

ACTIVIDAD Nº 1

Escalpelo Literario

Judith Zona Excéntrica

Patricia O. (Patokata) Mis musas cuenteras

Margari Mis lecturas y más cositas

ACTIVIDAD Nº 2

Escalpelo Literario

Margari Mis lecturas y más cositas

Judith Zona Excéntrica

Patricia O. (Patokata) Mis musas cuenteras

ACTIVIDAD Nº 3

Escalpelo Literario

Margari Mis lecturas y más cositas

Judith Zona excéntrica

ACTIVIDAD Nº 4

Escalpelo Literario

Judith Zona excéntrica

Margari Mis lecturas y más cositas

LECTURA CONJUNTA (RESEÑAS)

Escalpelo Literario

Margari Mis lecturas y más cositas

Judith Zona Excéntrica

Patricia O. (Patokata) Mis musas cuenteras

Carmen del blog Carmen y amigos sortea nada menos que 5 ejemplares de Dame la mano.

Si queréis saber de que va el libro podéis leer la reseña que Carmen ha hecho de él.

Y si queréis saber los requisitos para participar podéis verlos también en su blog.

Yo al principio no tenía interés en el libro pues pensé que sería otro estilo, pero al leer la reseña de Carmen me he dado cuenta de que no es lo que pensaba y seguro que me va a gustar.

Suerte a todos los que participéis en el Sorteo.