“LA TABLA DE FLANDES” (1990)(10/7/10-18/7/10)
Ed. Debolsillo (2007)
Pag. 412
Precio: Bookmooch
Julia es una bella y reputada restauradora de cuadros. Su amiga, Menchu Roch, propietaria de una galería de arte, le proporciona un famoso cuadro para restaurar, “La partida de ajedrez” (1461) de Pieter Van Huys, en el cual se descubre un mensaje oculto que dice “¿Quién mató al caballero?” Julia y su amigo-mentor Cesar quedan tan fascinados por este mensaje que deciden resolver el enigma. Un enigma relacionado con una partida de ajedrez de 500 años de antigüedad que a medida que lo van resolviendo ayudados por un experto en ajedrez (Muñoz), se ven inmersos en un mortal juego donde peligran sus propias vidas.
En nuestro contexto literario actual donde hay una saturación de thrillers que giran alrededor de enigmas a resolver, que poco tardan en caer en el más profundo de los olvidos, la novela de Pérez Reverte es un soplo de aire fresco. Primero porque a pesar de que han transcurrido veinte años desde su publicación, la novela ha envejecido de manera más que aceptable. Segundo porque se nota que ha habido un buen proceso de documentación en el que se sostiene una trama que, aunque inverosímil, se consigue hacer creíble.
El escritor cartaginés homenajea continuamente a escritores consagrados: el ritmo trepidante estilo Thriller me recuerda al Graham Greene de “Nuestro hombre en la Habana” o “El factor humano”, en el enigma del cuadro hay ecos de Umberto Eco, en el proceso analítico investigador de Muñoz hay un claro homenaje a Conan Doyle y su Sherlock Holmes, en relación a los sospechosos de los asesinatos se crea una atmósfera estilo Agatha Christie y, finalmente, en la estructura de la trama como una partida de ajedrez me recordaba a la estructura de la genial “La defensa” de Navokov. Exceptuando en el caso de Eco todos los demás escritores aparecen de alguna manera mencionados en algún momento del relato. En mi opinión en esta capacidad de aunar todas estas influencias sin perder el tono castizo donde se asienta el éxito de Pérez Reverte.
Cuando hablo de castizo me refiero a dos aspectos. En primer lugar la localización de la acción en Madrid, los personajes se mueven entre lugares típicos de la capital (el museo del prado, el paseo del prado o el rastro) y, aunque la ambientación se podría haber mejorado – como por ejemplo hizo con Sevilla en “La piel del tambor” donde la propia ciudad era un personaje más- la ciudad y sus costumbres se reconocen sin dificultades.
El otro aspecto castizo de la obra se centra en los personajes. Y no es debido a la complejidad o profundidad de éstos, al contrario salvo excepciones caen en los estereotipos del género (la bella Julia, la materialista Menchu, los avariciosos sobrinos del dueño del cuadro, el inepto policia Feijoo o el poco escrupuloso y seductor Montegrifo), pero todos tienen algún toque típico español (también en ocasiones algo estereotipado…): la caballerosidad de Montegrifo, el crápula Alfonso, la ambigua homosexualidad de César o el casposo inspector Feijoo por citar algunos.
Hay otro elemento característico de Pérez Reverte que aparece en todas sus obras, que lo diferencia de otros escritores del género y que lo acerca a escritores como Umberto Eco, su erudición. En este sentido destacan las interesantes aportaciones de dos buenos personajes como son el misterioso Muñoz y Don Manuel, del primero destaca la esencia del ser humano en el ajedrez (Pag. 222-223), del segundo las analogías entre la música de Bach y el ajedrez.
***DESVELO ASPECTOS ESENCIALES DE LA TRAMA***
Aunque César no es de mis personajes favoritos, ciertamente las frases más memorables el autor suele dejarlas para éste, y quizás eso tendría que haber guiado mis sospechas hacia él, pero me ha gustado el giro que da la trama y la motivación de César para realizar los asesinatos como una manera de emancipación de Julia.
“El mundo no es tan simple como quieren hacernos creer. Los contornos son imprecisos, los matices cuentan. Nada es negro o blanco; el mal puede ser un disfraz del bien o la belleza, y viceversa, sin que una cosa excluya a la otra. Un ser humano puede amar y traicionar a la persona amada, sin que por eso pierda realidad su sentimiento(…) La vida es una aventura incierta en un paisaje difuso, de límites en continuo movimiento, donde las fronteras son artificiales (…) Donde la única realidad absoluta e indiscutible es la muerte(…)” (Pag. 375)
Ese giro existencial de la trama la acerca (tímidamente) a obras como “La defensa” de Navokov.
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En resumidas cuentas una buena lectura de verano, de esas para leer en la playa. Entretenida, fácil de leer y constructiva.
![La-tabla-de-Flandes[1]](http://escalpeloliterario.files.wordpress.com/2010/07/la-tabla-de-flandes1.jpg?w=196)
















Esta novela hizo que Pérez Reverte fuera, durante muchos años, mi escritor favorito. Sigue siendo mi preferida.
Saludos
A mi me gustó más “El club Dumas”
Yo también me la lei hace muchos años , de hecho creo que me la he leido más de una vez y me encantó. El club Dumas también esta muy bien.
Es uno de los primeros libros que leí del autor. En realidad el primero fue “El maestro de esgrima”.
Pero pertenece a esa época que me gustaba de Pérez Reverte. Reconozco que cuando empezó con Alatriste lo dejé de lado. Aunque ahora me muero de ganas de leer “El asedio” porque creo que retorna a este tipo de libros que tanto me gustaron.
Pero sin duda mi libro favorito es El Club Dumas por esas dos tramas que se entrelazan. Y en sus relatos más cortos me encanta “La sombra del águila” que si sois fans de Pérez Reverte seguro que la habéis leído, pero si no es así leedlo por favor.
gracias por las recomendaciones.Saludos.