Después de dos novelas de Emily llegamos a la tercera y con el buen sabor de boca que me ha dejado estoy más que dispuesta a compartirlo con vosotros.

Si en la segunda novela protestaba un poco por que se había dejado a parte la historia que se nos descubría en la primera, ya no sabíamos nada más del archienemigo de la familia Strange, en este tercer volumen lo recuperamos por fin.

Emily, instalada en un nuevo pueblo y comenzando a escribir otro diario, está dispuesta además a no tener que afrontar ni un vez más la experiencia de asistir a la escuela, conseguido este punto, elabora un plan de estudios en casa para ese año, en el que entra una asignatura que le impartirá su madre, la de Historia de la Familia Strange.

Gracias a esta asignatura Emily se entera de lo que le pasó a su tía abuela Lily y eso le incita a querer ayudarla, para lo cual tiene que acabar su experimento “maqui”, para lo que necesita roca negra líquida. Pero no le queda ni una gota así que decide ir a Blackrock (donde se desarrolla el primer libro) pero cuando llega no está, donde debería estar no hay nada. Así que no le queda más remedio que exprimir la roca negra líquida que hay en otros experimento y utilizarla con “maqui” con lo cual llegamos al año 1790 en plena epidemia de fiebres blancas y conocer en persona la tía abuela Lily, a Caleb el antepasado de Jakey y a Boris el antepasado de Attikol. El problema que tiene Emily ahora es que allí no queda roca negra líquida ya, con lo cual la posibilidad de volver a su época no está muy clara.

Así a parte de ver a Emily en un entorno diferente sin los recursos habituales, nos enteramos más de la historia familiar y sabremos más sobre Emily y las niñas oscuras.

El libro es muy divertido, entretiene de principio a fin y me ha gustado tanto como el primero.

Se podría esperar quizás que hubiera bajado la originalidad de los relatos, pero no es así. Quiero decir que los libros de Emily sorprenden, no son más de lo mismo. Es cierto que tienen una serie de cosas comunes, como el formato del diario, o que Emily enumere las cosas de 13 en 13 o que cada nueva historia comience en un pueblo nuevo y con un diario nuevo, pero eso es parte de la personalidad de Emily. Lo bueno es que si coges cada libro por separa contiene una historia diferente, aunque estén relacionadas no es siempre lo mismo.

Este me ha gustado especialmente por el puntito de viaje en el tiempo. Es un género que siempre me ha fascinado y francamente creo que en este caso la historia está aprobada con nota.

Me gusta como a pesar de parecer libros para adolescentes sin muchas pretensiones, están muy bien escritos, todo estructurado y con cabos atados, a parte de tratar temas interesantes como los viajes en el tiempo, mostrando la época de una forma muy interesante, o como en el anterior mostrándonos la dualidad del ser humano.

Deja enigmas para el futuro, así que queda Emily para rato. Pero al terminar de leer te quedas con un buen sabor de boca y con ganas de más.

El siguiente libro se titulará Emily The Strange Un viaje de mente. Y seguro que resulta tan interesante como los anteriores.

En cuanto a la edición, es la que más me ha gustado. La sobre cubierta vuelve a tener el fondo en negro como el primer libro pero a mi me gusta más esta. Pero lo más interesante está debajo de esa sobre cubierta. Si la retiras ves la cubierta con un toque retro genial pero lo que es impagable es el dibujo de Emily con la ropa de la época, esa no tiene precio.

De nuevo, si abres el libro en la parte interior de la cubierta ves el papel que lo recubre vuelve a hacer un estampado con el nombre Emily Strange y la cabeza de un gato, pero está vez queda más adaptado a la época de la tía abuela Lily y parece un tejido de encaje.

Os recomiendo los tres libros. Emily es un personaje fascinante y se refleja muy bien en las historias, aparte del acabado de los libros y los dibujos del interior que los convierten en pequeñas joyas.

Aquí tenéis el trailer book.

Título: Emily The Strange: Cada Día Más Extraña.
Autor: Rob Reger y Jessica Gruner
Ilustrador: Rob Reger y Buzz Parker
Edición: SM
Páginas: 264

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Después de la primera toma de contacto novelera con Emily he tenido claro que me iba a leer el resto de novelas, de hecho entre los libros para las vacaciones que saqué de la biblioteca tengo las tres novelas publicadas.

Esta de la que os hablo es la segunda.

Después de leerlo he llegado a la conclusión de que no me ha gustado tanto como el primero. Quizás por que se centra un poco más en la vida cotidiana de Emily y se pierde de vista de momento otras historias que comenzaban en el anterior.

Ahora estoy leyendo el tercero y se vuelve a retomar cosas del primero, pero pensando bien en este libro que os comento creo que da un paso importante. Primero conocemos muy bien a Emily, su parte buena y su parte mala, sus talentos y sus defectos. Conocemos a su madre y como no podía ser menos, también a unos cuantos personajes curiosos.

Pero comencemos por el principio. Después de la aventura ocurrida en el libro anterior nos quedan claras varias cosas. Primero que Emily y su madre se mudan cada cierto tiempo aunque no sabemos realmente porqué. Les gusta mudarse a pueblos con nombres extraños. Emily tiene un talento especial para los inventos. Tiene una buena reserva de roca negra líquida que tiene ciertas propiedades y un Golem llamado Cuervo.

Por eso este libro es interesante a la hora de conocer más cosas sobre Emily, porque hasta ella misma se sorprenderá de muchas cosas de si misma.

Emily está empeñada en hacer funcionar su aparato duplicativo, lo que no espera es tener otra Emily.

Al principio todo va bien, Emily y su otra yo parecen ser iguales, pero poco a poco nuestra Emily se da cuenta que hay cosas que no encajan. Ella a perdido su capacidad para hacer Skate y su otra yo no es capaz de tocar la guitarra. Hay cosas que una recuerda y la otra no y definitivamente Emily muestra una cierta tendencia al lloriqueo que su otra yo compensa a base de maldad.

Así que aquí tenemos a dos Emilys exactas físicamente pero diferentes en intenciones y actitudes, como si fueran dos partes de un mismo puzzle. Emily tiene que conseguir que todo vuelva a ser como antes, pero entre intentar arreglar a Cuervo, lamentarse por que sus gatos no quieran ni acercarse a ella desde que otra yo apareció, querer probar que la verdadera Emily es ella a base de un concurso de preguntas, pintar su mural en la cloaca que comparte con un grafitero binario o entrenar con su vecina Venus Colmillo o intentar que los habitantes del pueblo vuelvan a la normalidad después del experimento llevado a cabo por su otra yo, la verdad es que la cosa no pinta fácil.

El libro os entretendrá mucho. Emily engancha, las situaciones que la rodean más y los personajes que van apareciendo son indescriptibles pero sumamente interesantes.

Reconozco que me apetecía volver a retomar varias temas del primer libro, y que eso toca con el tercero, pero como interludio para conocer mejor a Emily y desvelar la clave del misterio de su vida este libro es imprescindible.

En cuanto a la edición, al igual que pasaba con el primer libro tiene una sobre cubierta en la que se ve a las dos Emilys y a los gatos, pero si la retiramos, vemos la cubierta que sería como la portada del diario de Emily. Y si abrimos por dentro, el papel que une la cubierta con la primera página y la última tiene de nuevo el nombre “Emily Strange” formando un dibujo que se repite por toda la hoja.



¿Queréis saber cual es el porcentaje de maldad de Emily? Pues muy bien, leed el libro. :)

De momento y para abrir boca aquí tenéis el trailer book del libro.

Título: Emily the Strange, Los Días Perdidos.
Autor: Rob Reger y Jessica Gruner
Edición: SM
Páginas: 266

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Aunque ahora Emily tiene libros, realmente empezó como imagen para la linea de ropa creada por Rob Reger en 1991. Emily se hizo famosa como entidad propia y se realizaron cómic de ella, aparte de todo tipo de merchandising. Pero Emily se ha hecho tan popular y tiene tanta personalidad que ha sido necesario también contar su historia, y es por eso por lo que han aparecido varios libros con la historia de está chica de 13 años con apariencia gótica y unas dotes increíbles para los inventos más dispares.

Si la queréis conocer comenzamos a adentrarnos en el fascinante mundo de Emily.

Al comienzo del libro “Los días perdidos” tenemos a una muchacha amnésica, que está escribiendo un diario. Ella misma se pondrá el nombre de tijereta, cuando alguien le pregunta por su identidad y entonces es cuando empieza a tratar de averiguar quien es y porque está en Blackrock (un pueblo de lo más peculiar) donde nadie parece conocerla.

Pero enseguida comienza a trabajar en el Dungeon donde todo el mundo es también bastante extraño, desde Cuervo la camarera hasta los propios clientes, incluidos los procedentes de una extraña feria ambulante llamada Profilaxis y Teatro de Variedades del Profesosr Ümlaut.

Tijereta consigue hacerse un Chamizo con una caja de nevera que instala detrás del Dungeon donde duerme arropada por cuatro gatos negros.

Pronto empieza a descubrir cosas, desde los nombres de algunos de los gatos hasta el misterio que parece que hay que desvelar para llegar a averiguar su identidad.

El libro es muy divertido, se lee en un tris porque los personajes, el pueblo y la propia protagonista son realmente interesantes.

Es cierto que yo ya conocía el personaje pero eso no quita para que me encante la vida que le han creado, es más de lo que pensaba encontrarme y si Emily me gustaba antes ahora sencillamente me encanta.

Por supuesto, se nota que el encargado de escribir la historia de Emily es su propio creador Rob Reger y evidentemente la idea del personaje estaba clara en su mente y lo que fueron ilustraciones de todo tipo ahora han encajado en una historia que al final te deja con ganas de más. Ya os digo yo que voy a devorar los otros dos libros enseguida.

Me gusta Emily y me gusta su mundo, ese mundo que tan hábilmente ha sido recreado y es que no puedo decir nada malo, y a veces creo que este excesivo entusiasmo quizás deje la idea de que la que escribe esto, o sea yo, es una fan que no ve defectos, pero es más bien lo contrario, los fans a veces somos los más exigentes y en este caso se han cumplido, mejor dicho se han superado mis expectativas.

Emily Strange los días perdidos es además de la presentación de Emily en forma de diario, lo que lo hace aún más atrayente, la primera de muchas aventuras, cada una de ellas abarcará un diario, que curiosamente tiene que ver con la mudanza a un nuevo pueblo, todos con nombres de lo más peculiar, llenos de gente más peculiar aún. Pero siempre tendremos la certeza de que Emily llevará puesto su vestido con esos bolsillos de capacidad increíble, que irá acompañada de su pandilla, Mistery, Miles, Sabbath y NeeChee y que no se separará de su querido tirachinas.

En serio ¿No os morís de gana de acompañar a Emily en sus aventuras? Pues venga, vamos a recoger un poco de roca fundida y luego podemos quizás mandarle hacer algo divertido al gólem o provocar una tormenta de arena o ver como van los experimentos o incluso jugar una partida de Póquer Calamidad.

Por cierto, la portada del libro, más bien su sobrecubierta, me encanta, es puro estilo Emily, en negro enmarcada por sus cuatro gatos.

Pero si se la quitáis tenemos la cubierta real en rojo con una especie de fotos de Polaroid y recortes. ¡Me encanta!

Pero si abres el libro, la primera página, la que va pegada a lo cubierta interior es un estampado de gatos negros formados con las letras del nombre de Emily.

No quiero desvelar nada más, porque lo interesante es ir descubriéndolo todo a la vez que lo hace ella.

Y como aperitivo, el trailer book:

Autor: David Gilmour
Título: Cineclub
Edición: DeBolsillo
Páginas: 253

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Recuerdo que cuando me encontré con este libro en la sección de bolsillo del Fnac me llamó inmediatamente la atención. Como buena amante del cine no podía resistirme a un título así pero al ver el argumento no puede evitar llevármelo a casa.

Después de leérmelo, del tirón en un solo día, he de decir que no me equivoqué por que me no solo me ha gustado si no que lo he disfrutado muchísimo.

En primer lugar el libro está basado en un hecho real, tiene lugar en Toronto (Canadá) y abarca un periodo de tres años que es el tiempo que duró ese cineclub que comenzó cuando el autor en un momento de su vida, cuando su hijo en el instituto parecía no levantar cabeza, no tenía interés alguno y la cosa no pintaba bien, pensó en hacer un trato con el chico.

No tendría que ir al instituto, no tendría que trabajar, nada de drogas, y solo la obligación de ver juntos tres películas a la semana.

El chico acepta el trato y comienza aquí un relato que no es solo un compendio interesantísimo que todo buen cinéfilo apreciaría, si no el intento de un padre de dar a su hijo un conocimiento que le ayude a encauzar su vida.

En el padre vemos además del intento de hacer lo mejor para su hijo, la desazón de pensar que puede estar equivocado y lanzar a su hijo a un futuro horrible y miserable, pues le asaltan todas las dudas que nos asaltan a todos los que somos padres.

En su intento de mostrarle a su hijo la vida, la responsabilidad y las consecuencias que pueden tener ciertos actos, en sus momentos de cineclub, también debe hacer frente a sus propias preocupaciones. El trabajo no va bien y de repente ve como sus perspectivas de seguir trabajando van desapareciendo. Tiene que hacer frente a la desilusión ante una oferta que luego resulta fallida y consigue ser un poco héroe para su hijo durante un viaje a Cuba.

Pero también tiene que ver como el amor entra en la vida de su hijo, como parece tener predilección por las chicas equivocadas como va evolucionando y ve que no solo él le da lecciones a su hijo sino que su propio hijo por si mismo sabe salvar situaciones.

Tenemos además una visión muy divertida del conflicto generacional cuando el padre comienza a hablar de forma entusiasta sobre los Beatles después de visionar una película y descubre con cierta incredulidad, que para su hijo ellos le son indiferentes y no comparte para nada su entusiasmo.

Cuando todo se pone feo, cuando parece que nada tiene salida, es cuando uno recibe el último impulso que le llevará ahora en la dirección correcta.

El libro me ha gustado mucho, por su sinceridad, en muchos puntos y por la forma en la que muestra ese cambio constante en la relación con los hijos. Pero también por que en el fondo la conclusión es positiva.

Aparte de la historia en sí, porque como veis hay una historia, tenemos luego una buena recopilación de películas, que he escrito en un listado que pongo a continuación, y que pienso repasar para mi misma detenidamente. Muchas de ellas las he visto ya, otras no, y de las que he visto hay muchas que me gustaría volver a ver.

David Gilmour con su hijo Jesse.

David Gilmour con su hijo Jesse.

LISTADO DE PELÍCULAS MENCIONADAS EN EL LIBRO

Los cuatrocientos golpes – François Truffaut – 1959

Instinto básico – Paul Verhoeven – 1992

Con la muerte en los talones – Alfred Hitchcock – 1959

Delitos y faltas – Woody Allen – 1989

Volcano: An Inquiry into the life and death of Malcolm Lowry – 1976

Ciudadano Kane – Orson Welles – 1941

La noche de la iguana – John Huston – 1964

La ley del silencio – Elia Kazan – 1954

¿Quién teme a Virginia Woolf? – Mike Nichols – 1958

Plenty – Fred Schepisi – 1985

El tercer hombre – Carol Reed – 1949

Que noche la de aquel día – Richard Lester – 1964

Sexy beast – Jonathan Glazer – 2002

Gigante – George Stevens – 1956

Encadenados – Alfred Hitchcock – 1946

El resplandor – Stanley Kubrick – 1980

Annie Hall – Woody Allen – 1977

La vuelta al mundo en 80 días – Michael Anderson – 1956

Malas calles – Martin Scorsese – 1973

Contra el imperio de la droga (The French Connection)- Willliam Friedkin – 1971

Ishtar – Elaine May – 1987

El último tango en París – Bernardo Bertolucci – 1972

Desayuno con diamantes – Blake Edwards – 1961

Fiebre salvaje – Spike Lee – 1991

Bitelchús – Tim Burton – 1988

Aquel excitante curso – Amy Heckerling – 1982

Vacaciones en Roma – William Wyler – 1953

El diablo sobre ruedas – Steven Spielberg – 1971

Tiburón – Steven Spielberg – 1975

Un tranvía llamado deseo – Elia Kazan – 1951

Con faldas y a lo loco – Billy Wilder – 1959

El profesional (Leon) – Georges Lautner – 1981 (Pero es un error porque en realidad se refiere a la película León el Profesional – Luc Besson – 1994, porque menciona la escena en la que Gary Olman va por un pasillo con una escopeta y Gary Olman solo formaba parte del reparto de la película de 1994)

El factor sorpresa – George Huang – 1994

El precio del poder – Brian De Palma – 1983

El gran Gatsby – Jack Clayton – 1974

Hannah y sus hermanas – Woody Allen – 1986

Lolita – Adrian Lyne – 1997

Ladrón de bicicletas – Vittorio de Sica – 1948

Solo ante el peligro – Fred Zinnemann – 1952

Casablanca – Michael Curtiz – 1942

El padrino – Francis Ford Coppola – 1972

Asuntos sucios – Mike Figgis – 1990

La zona muerta – David Cronenberg – 1983

El padrino II – Francis Ford Coppola – 1974

Bullit – Peter Yates – 1986

El silencio de un hombre (El samurai) – Jean-Pierre Melville – 1967

El sueño eterno – Howard Hawks – 1946

Por un puñado de dolares – Sergio Leone – 1964

Dos hombres y un destino – George Roy Hill – 1969

Poder absoluto – Clint Eastwood – 1997

Aguirre, la cólera de dios – Werner Herzog – 1972

Tootsie – Sydney Pollack – 1982

Vania en la calle 42 – Louis Malle – 1994

Ran – Akira Kurosawa – 1985

Ladrón – Michael Mann – 1981

La semilla del diablo – Roman Polanski – 1968

El padrastro – Joseph Ruben – 1987

La matanza de Texas – Tobe Hooper – 1974

Vinieron de dentro de… – David Cronenberg – 1975

Alien – Ridley Scott – 1979

Psicosis – Alfred Hitchcock – 1960

Onibaba – Kanto Shindô – 1964

El exorcista – William Friedkin – 1973

Harry el sucio – Don Siegel – 1971

Harry el fuerte – Ted Post – 1973

Chungking express – Wong Kar-Wai – 1994

Treinta y nueve escalones – Alfred Hitchcock – 1935

Agente 007 contra el Dr. No – Terence Young – 1962

La dolce vita – Federico Fellini – 1960

¡Qué bello es vivir! – Frank Capra – 1946

American Graffiti – George Lucas – 1973

********Pelis “placer inconfesable” son basura pero disfrutas viéndolas.*********

Pretty Woman – Garry Marshall – 1990

Rocky III – Sylvester Stallone – 1982

La noche se mueve – Arthur Penn – 1975

Nikita – Luc Besson – 1990

Showgirls – Paul Verhoeven – 1995

Queridísima mamá – Frank Perry – 1981

Plan 9 From outer space – Edward D. Wood Jr. – 1959

Alerta máxima – Andrew Davis – 1992

*************Fin pelis “placer inconfesable”****************

Terciopelo azul – David Lynch – 1986

Quiz show (El dilema) – Robert Redford – 1994

El último deber – Hal Ashby – 1993

Chinatown – Roman Polanski – 1974

El gato conoce al asesino – Robert Benton – 1977

El confidente – Peter Yates – 1973

La noche del cazador – Charles Laughton – 1955

Recuerdos de una estrella – Woody Allen – 1980

Cómo conquistar Hollywood – Barry Sonnenfeld – 1995

Un hombre – Martin Ritt – 1967

Mr. Majestyk – Richard Fleischer – 1974

Jugar duro – Burt Reynolds – 1985

52, vive o muere – John Frankenheimer – 1986

Jackie Brown – Quentin Tarantino – 1997

Un romance muy peligroso – Steven Soderbergh – 1998

Amor a quemarropa – Tony Scott – 1993

Reservoir dogs – Quentin Tarantino – 1992

Un soplo en el corazón – Louis Malle – 1971

Los pájaros – Alfred Hitchcock – 1963

Manhattan – Woody Allen – 1979

Pulp Fiction – Quentin Tarantino – 1994

Tener y no tener – Howard Hawks – 1944

Éxito a cualquier precio (Glengarry Glen Ross) – James Foley – 1992

Manos peligrosas – Samuel Fuller – 1953

Centauros del desierto – John Ford – 1956

Cantando bajo la lluvia – Stanley Donen y Gene Kelly – 1952

Título: Un zoo en mi equipaje
Autor: Gerald Durrell
Edición: Planeta
Páginas: 181

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Leer a Gerald Durrell siempre es una delicia. Quizás para mi lo sea especialmente porque algunos de sus libros los leí siendo una cría y guardo de ellos muy gratos recuerdos.
Yo descubrí a Durrell en mi infancia con libros como “Los secuestradores de Burros”, “El nuevo Noé” o “El paquete parlante”.

Quizás de los títulos que acabo de mencionar “El nuevo Noé” pudiera ser un anticipo del libro que ahora quiero comentaros “Un zoo en mi equipaje”.

Si en el primero nos hablaba de sus anécdotas cuando recorría el mundo buscando animales para poblar algunos zoos en el libro que nos ocupa volvemos a leer esas experiencias pero ahora encaminadas a proporcionarle a Durrell su propio zoo.

Durrell cogía animales, los cuidaba, estudiaba su comportamiento y cuando ya eran como de la familia debía deshacerse de ellos. Con la creación de su propio zoo conseguía lo que había deseado desde niño, seguir observando a esos animales, aprendiendo de sus conductas.

El caso es que cuando uno se enfrente a un libro de este tipo entra en juego el problema de catalogarlo. “Un zoo en mi equipaje es un libro de aventuras, es un libro autobiográfico, también un libro de viajes y por supuesto un libro de humor.

La ironía de Durrell y su manera de narrar sus aventuras es algo que enriquece enormemente sus relatos y hace que se conviertan en una lectura apasionante y divertida que cuesta trabajo dejar de lado. Es uno de esos libros que uno comienza a leer con una sonrisa y dicha sonrisa se muestra nuevamente según uno va avanzando en la lectura.

Además aparte de las divertidas anécdotas sobre las travesuras de algunos animales, Durrell nos muestra a algunos personajes pintorescos como por ejemplo el Fon de Bafut un tipo realmente curioso que se nos presenta de una forma franca. Vemos costumbres locales y lo que es el día a día en África mientras Durrell intenta hacer realidad su sueño.

El problema más grave de Durrell cuando a llegar a Inglaterra todo son problemas para poder tener un espacio donde ubicar a sus animales. Parece que la perspectiva del zoo nunca acaba de materializarse y cuando todo parece estar perdido….

El libro se divide en varias partes. Cuatro partes concretamente. En la primera parte del libro se nos muestra el viaje, con sus consiguientes anécdotas, que emprende Durrell junto a su mujer, un ayudante y su secretaria, con destino a Bafut en Camerún.

En la segunda parte tenemos toda la experiencia de Bafut, La captura de los animales, la estancia allí, las peculiaridades del Fon, la gente de allí que les llevan a diario animales de todo tipo y las travesuras de algunos de los animales.

En la tercera parte tenemos el regreso a Inglaterra con todo lo complejo que resulta transportar tantos animales con sus jaulas, su alimento correspondiente y todos los cuidados que les son necesarios durante el viaje. Para luego mantener a esos animales en el jardín de la casa de Durrell en espera de encontrar un espacio apropiado para ubicar su zoo, mientras se lucha con la burocracia inglesa y se capea buenamente con las denuncias constantes de los vecinos y las visitas diarias de los pobres policías que acaban cogiendo cariño a los animales.

Si me preguntáis si recomiendo el libro os contestaré con un rotundo sí. Como he dicho leer a Durrell siempre es un placer y en ningún modo tendremos que sufrir una lectura tediosa o enrevesada. Una lectura amena, divertida e instructiva. ¿Que más se puede pedir?