Autores: Ben Bova, Norman Spinrad, Terry Carr, Joe Haldeman, Alfred Bester, Damon Knight, Thomas N. Scortia, Anbrew J. Black Offutt y Henry Kuttner
Título: Humor cósmico
Edición: Epub
Páginas: 127

Creo que he comentado miles de veces que me encantan los libros de relatos cortos. Si son de un mismo autor y no has leído nada de él con anterioridad, es una buena primera toma de contacto. Si es un libro que recopila relatos de varios autores, igualmente puedes descubrir escritores de los que a partir de ahí quieras leer más. Además son geniales para cuando estás en una crisis lectora pues puedes ir leyendo estas historias cortitas a ratitos sin agobiarte por un mar de páginas. Sea como fuere, nunca les veo el menor inconveniente a este tipo de recopilaciones.
Si ya nos centramos en esta en concreto, creo que lo mejor que puedo hacer es valorar cada relato por separado, porque para mi gusto es bastante irregular. Hay relatos que no me han gustado nada, otros que no están mal y uno en concreto que me ha entusiasmado.
La idea de este compendio de relatos cortos, de una temática que englobamos dentro de la ciencia ficción, es mostrarnos que dicho género también puede derivar hacia el humor. En realidad es algo que los que disfrutamos de este género ya sabemos, pero existe a veces la idea de que la ciencia ficción en general es algo densa, seria, y en muchos casos con terminología inaccesible para el común de los mortales.
Bueno, pues aquí tenemos varios relatos para intentar desmentir este tópico. Lo bueno de los relatos es que no solo son muy diferentes entre sí, si no que tocan diversos subgéneros dentro de la ciencia ficción y (esto me duele hasta decirlo) la fantasía.

Por eso mejor ir analizándolos uno a uno.
Los relatos incluidos en Humor cósmico son:

-Un ligero error de cálculo (Ben Bova)-

A ver como describiría yo este relato sin destriparlo y para que me entendáis fácilmente. Imaginad al típico amigo o pariente, que cuenta un chiste que todo el mundo ya conoce, pero da tantas vueltas y lo alarga tanto que al final no tiene ni pizca de gracia. Bueno pues este relato es el equivalente al chiste eterno carente de gracia.

Empieza el relato describiéndonos a Nathan French, y mostrándonos lo super listo que es, lo bien que se le dan los cálculos matemáticos, y su nueva obsesión, encontrar un método para predecir los terremotos. El laboratorio donde se lleva a cabo la predicción de terremotos está situado junto a la falla de San Andreas. Nathan descubre, mediante sus operaciones matemáticas, que va a haber un terremoto sin precedentes exactamente a lo largo de dicha falla. El problema es que los ordenadores no están de acuerdo y muestran que hay un error de cálculo. Luego estamos un rato leyendo el tira y afloja por tener la razón entre los ordenadores y Nathan, para llegar finalmente a la resolución de la historia, donde está la supuesta gracia del chiste. El problema es que te aburres tanto durante el transcurso de la historia que al final sencillamente ya no te hace ni gracia.

-¡Es un pájaro, es un avión! (Norman Spinrad)-

Otro relato sin gracia, no sé si es que yo no pillo este concepto de humor o es que sinceramente lo vuelven todo tan largo y cansino que el final no te sorprende porque directamente hace tiempo que has desconectado de la historia. Y eso además hablando de relatos cortos es todo un demérito. ¿Como es posible que un relato de aproximadamente 10 páginas te lleve al hartazgo? Bueno pues este es el segundo de esta recopilación que lo logra.

Lo que nos cuenta el relato es como Felix Funck, un psiquiatra, se ve desbordado por una nueva epidemia de locura contagiosa que se denomina síndrome de Superman. Después de atender a su paciente Clark Kent número 758  y posteriormente divagar sobre la epidemia y denominarse así mismo como superpsiquiatra, tiene que atender a un nuevo Clark Kent. Tras un ratito de consulta psiquiátrica con este paciente, llega el desenlace ¿gracioso? A mi desde luego no me lo parece, ni el desenlace ni el resto.

-Los robots están aquí (Terry Carr)-

Tenemos aquí otro relato que al menos si me ha gustado. No es el que más, pero está bien, tiene su encanto. No se si gracioso pero al menos es divertido. Además si tenemos en cuenta que estamos ante un relato de ciencia ficción retro, lo cual significa que tecnológicamente anda un poco desfasado, le da un encanto especial. Es un relato de robots, ya solo por eso merece la pena.

Tenemos aquí a nuestro protagonista que tras terminar un proyecto profesional que le ha llevado casi dos años decide salir a celebrarlo pero no encuentra a nadie con quien hacerlo. Es entonces cuando encuentra una nota en su cartera, con un número de teléfono sin más. Al llamar a dicho número lo único que consigue es que le confirmen una cita para acudir a un sitio que no le suena de nada. Cuando al final decide ir a dicho lugar, encuentra allí un robot que le dice que espere, tras esperar mucho tiempo decide marcharse y es cuando el robot le dice que será recibido. De aquí en adelante irá descubriendo en que consiste dicha cita. Como he dicho, no se si considerarlo gracioso, pero al menos es interesante y el planteamiento está muy bien.

-I de Newton (Joe Haldeman)-

Cuando llegué a este relato comprendí porque había seleccionado Haldeman estos relatos, y es ni más ni menos que porque el tiene un sentido del humor parecido. Aunque para ser justa, este relato, sin ser una cosa hilarante, está muy bien escrito y su desarrollo nos encamina a un final bastante satisfactorio.

Nuestro protagonista Samuel Ingard lleva 80 horas en pie gracias al café y las anfetaminas, intentando desarrollar una fórmula matemática. Se le aparece entonces un demonio que intenta hacer un trato con él. El trato tiene dos condiciones que deben ser cumplidas. Después de que Samuel se convence de que el demonio no es una alucinación decide entrar en el juego, pero a su manera. La historia está bien, como digo no es tampoco que te vayas a morir de la risa, pero si valoramos la historia en sí es bastante disfrutable.

-Los hombres que asesinaron a Mahoma (Alfred Bester)-

Aquí tenemos otra historia, que sí tiene su parte de humor, sobre todo por lo absurdo que resulta cuanto se complica el protagonista solo para vengarse, pero me ha gustado más por su planteamiento en cuanto a los viajes en el tiempo y las original idea sobre las lineas temporales. No puedo decir más.

Tenemos al comienzo del relato a Henry Hassel, profesor de Compulsión Aplicada en la Universidad Desconocida, estamos en el año 1980. Una tarde al llegar a su casa encuentra a su mujer en brazos de otro hombre. Henry Hassel quiere vengarse, pero lo que se le ocurre es salir sin que se percaten de su presencia y construye una máquina del tiempo. Viaja al pasado para matar a la abuela de su mujer, vuelve al presente y se da cuenta de que todo sigue igual, su mujer en brazos del mismo hombre. Y aquí es donde comienza una maratón absurda de viajes temporales.Lo más gracioso del relato es quizá la descripción de esa Universidad Desconocida, con sus diferentes departamentos y estudios, pero esto son 3 o cuatro párrafos. Luego se alarga a base de viajes en el tiempo para llegar al desenlace que es lo que me parece interesante.

-Servir al hombre (Damon Knight)-

Este si me ha hecho gracia pero simplemente por el juego de palabras. Descubrí desde el primer momento de que iba la cosa y como iba a terminar, pero como soy muy aficionada a este tipo de humor basado en juegos de palabras y me divierten mucho, el relato me ha gustado bastante.

Los Kanamitas llegan a la tierra con supuestas buenas intenciones. Su aspecto no es muy agradable, son una especie de cerdos antropomórficos, y la gente no acaba de confiar en ellos. Para evitar eso les someten a un detector de mentiras, donde al manifestar ellos que lo que desean es proporcionarles conocimientos y ciertos descubrimientos científicos con el único fin de servir a la humanidad y al confirmar el detector que están diciendo la verdad, la gente inmediatamente queda convencida de la buena voluntad de estos seres. Pero hay una persona que sigue desconfiando, y decide conocerlos de cerca y aprender su idioma, para así poder descifrar un libro de los Kanamitas que ha podido sustraer. Este relato si es divertido, aunque muy predecible, me ha hecho gracia pero porque es un humor que  manejo mejor.

-Una bomba en la bañera (Thomas N. Scortia)-

En resumen, es como ver e intentar comprender un episodio de Dirk Gently por separado sin el resto de episodios que hacen que comprendas la trama al final. Es absurdo, es disparatado y no tiene mucho sentido y al final te quedas pensando que a eso le faltan un par de relatos mas para que lo completen.

Al despacho de Caedman Wickes, detective privado especialista en Denuncias Singulares,  llega un joven asustado llamado Sidney Coleman para informarle de que en su bañera hay una bomba con un ojo azul que no para de hablar diciendo que se propone destruir este universo. Wickes decide ir a investigar in situ, y así llega al apartamento de Coleman. Allí efectivamente encuentra una bomba con un ojo azul que está cantando y que al interrogarla dice que ha de destruir este mundo porque es el mejor de los mundos posibles. Así que Wickes tendrá que ingeniárselas evitar que la bomba destruya este mundo. Cuando antes he dicho que la historia es como si necesitara de un par de relatos más quiero decir que aunque el problema de la bomba queda resuelto aquí, aparecen más cosas que no son explicadas y que deberían continuar, porque eso queda en el aire, supongo que esa es la idea, y que esas cosas extrañas en realidad son una confirmación del mundo donde se mueven estos protagonistas, pero a mi no me ha acabado de convencer.

-El hechicero negro del castillo negro (Anbrew J. Black Offutt)-

Sin palabras. Primero no entiendo que hace un relato de fantasía en un compendio de humor cósmico, porque este relato es de hechiceros, princesas y barbaros, o sea ciencia ficción cero. Además, en serio que no le encuentro la gracia, supongo que pretende ser irónico o que se yo, pero a base de exagerarlo todo. No me ha gustado nada.

Kimon el koneriano es el protagonista de este relato, un bárbaro que después de matar al mago negro Reh quien antes le había confiado el secreto de como llegar al castillo negro para poder rescatar a la princesa Sabel, decide emprender el camino hacia allí. Todo el relato se basa en dicho camino hasta llegar al castillo negro y enfrentarse al hechicero negro. Con un final ¿inesperado? ¿divertido? ¿irónico?, no lo sé la verdad. Para mi un relato absolutamente prescindible, sin pizquita de gracia.

-Gallegher Plus (Henry Kuttner)-

Y llegamos por fin al relato que salva este recopilatorio. No solo es el mejor relato de todos, en serio es un relato de 10, si no que además está a años luz del resto. Por este, y solo por este relato merece la pena tener el libro. Es un relato de ciencia ficción pero casi parece de novela negra, tiene un protagonista de esos que me encantan desde la primera página a la última. La trama es muy original, y se desarrolla de una manera soberbia, sin baches, todo va rodado y el desenlace es grandioso. Es divertido, muy divertido, y tiene muchos toques de humor muy visual. Es un autor del que no había leído nada hasta ahora pero que tendré muy en cuenta a partir de este momento.

Nuestro protagonista Gallegher, despierta con una resaca tremenda sin recordar nada y al asomarse por la ventana descubre que donde debería estar su patio trasero solo hay un inmenso agujero. Del agujero salen una especie de tubos que a través de la ventana abierta van a parar a una enorme y extraña máquina que está en su salón. El no recuerda como y para que ha construido esa máquina, pero eso es algo habitual pues Gallegher tiene la peculiaridad de que cuando se emborracha su subconsciente toma el control, y ese alter ego suyo tiene la genialidad y los conocimientos técnicos necesarios para crear todo tipo de inventos. El problema es que cuando Gallegher deja de estar ebrio no recuerda nada de los que ha hecho su subconsciente y además no tiene ni idea de para que sirven las cosas que ha inventado. En esta ocasión busca ayuda en su robot (también creado por su subconsciente y que se pasa la vida admirándose así mismo cual Narciso de hojalata) pero el propio Gallegher lo había desconectado hacía días. Para complicarlo todo más, en la puerta hay un policía que le hace entrega de una citación por una demanda que le ha puesto un tal Dell Hopper, al que le debe dinero de un adelanto por un invento. Gallegher tendrá entonces que ir contrarreloj buscando pistas para intentar averiguar que hace su invento y a cual de las tres personas, que según su extracto bancario le han dado un adelanto por diferentes inventos, corresponde el que ya tiene en su salón y además tiene que descubrir que inventos querían los otros dos clientes. Como mencioné antes, el planteamiento es totalmente de una novela, negra, casi diría yo de una novela Pulp, pero con ese toque de ciencia ficción tan interesante.

En resumen, el libro como conjunto es una gran decepción, entretenidillo todo lo más, pero si cogemos el último relato “Gallgher Plus” y lo separamos del resto, podemos decir que es una autentica joya, una genialidad que no os podéis perder. Os animo a que os leáis aunque sea este relato nada más, porque os aseguro que merece la pena.

Título: Orgullo y prejuicio y zombis
Autor: Seth Grahame-Smith y Jane Austen
Edición: Umbriel
Páginas: 384

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No puedo evitar comenzar esta reseña de una manera tajante diciendo que la lectura de este libro es una total y absoluta pérdida de tiempo. No merece la pena lo mires por donde lo mires, a no ser que tengas alguna motivación especial para querer leerlo. Pero tanto si eres fan del género zombi como si lo eres de las novelas de Jane Austen lo más seguro es que termines la lectura, eso si la terminas, con la sensación de que es el mayor ejemplo de como un escritor puede saltar a la fama sin hacer el más mínimo esfuerzo.

Primero me gustaría explicaros mis motivaciones para haber intentado, esta vez sí lo he conseguido, leer el libro entero, después de un primer intento hace años, en el que lo abandoné sin haber llegado apenas a la página 100.

Mis motivaciones fueron por un lado que acababa de leer Orgullo y Prejuicio de Jane Austen y estaba metida en su universo gracias a esa lectura junto con películas y series varias que he visto relacionadas con ella. Y a esto le añadimos que me encanta Jane Austen y me encantan los zombis. Pensé que era ahora o nunca y más después de esa primera intentona fallida de leer el libro. Y a pesar de que todos estos años he estado convencida de que hice bien en no terminar de leerlo, ha sido este capricho mío de volver a intentarlo el que me ha mostrado que no solo tenía razón si no que además ha vuelto a enemistarme con el autor con el que me había reconciliado gracias a otro libro del que ya os hablaré en otro momento.

No voy a ser tan atrevida como para decir que Seth Grahame-Smith se haya reído de todos los lectores de este libro limitandose a coger un clásico de la literatura inglesa copiando tal cual palabra por palabra y colocando una pincelada aquí y otra allá, para intentar colar con calzador un ambiente lleno de zombis. Tampoco voy a pensar tan mal como para decir que el tiempo máximo que parece haberle dedicado al libro debe ser el mínimo necesario para repetir una y otra vez, las mismas frases sobre el entrenamiento en china de las guerreras Bennet o la disposición de Elizabeth a solucionar todos sus pesares infringiéndose los siete cortes de la vergüenza.

En realidad los cambios con respecto a la historia original pueden ser explicados en un párrafo de un máximo de 10 lineas y nos ahorramos el sufrimiento de leer el resto. No estoy diciendo que no merezca la pena leer la historia, lo que no merece la pena es leer los añadidos de Grahame-Smith y para la historia en sí ya tenemos el original que es bastante mejor.

Le reconozco al autor, eso sí, que gracias a este libro, resurgiera con fuerza el interés en los zombis, para eso si sirvió, pero eso es todo.

La guía de lectura que está al final del libro y que consta de 9 preguntas para una supuesta profundización en la trama no dejan ser curiosa, tampoco es una cosa de morirse de risa, pero algo es algo.

Otro de los escasos puntos a favor es que el libro tiene unas ilustraciones en blanco y negro que tienen su gracia, al menos eso si me ha gustado del libro. Os pongo alguna para que juzguéis vosotros mismos.

Elizabeth mostrándole sus dotes para las artes mortales a Lady Catherine

Elizabeth mostrándole sus dotes para las artes mortales a Lady Catherine

La primera declaración de Darcy a Elizabeth

La primera declaración de Darcy a Elizabeth

Darcy al rescate de Elizabeth ante una horda de zombis en Pemberley

Darcy al rescate de Elizabeth ante una horda de zombis en Pemberley

Darcy y Elizabeth felices y unidos en su lucha contra los zombis

Darcy y Elizabeth felices y unidos en su lucha contra los zombis

Es cierto también que a partir de este libro surgieron todo tipo de adaptaciones de clásicos no solo al universo zombi como La casa de Bernarda Alba zombi o Lazarillo Z, si no tocando ya todos los géneros posibles, “Androide Karenina”, Sentido y sensibilidad y monstruos marinos”, “Jane Slayre” y una larga lista de títulos por el estilo.

De todos estos solo he leído este que os comento y el de la Casa de Bernarda Alba zombi que sí me gustó. Pero ese me gustó porque está más trabajado, desde el inicio del libro en el que te pone en antecedentes e intenta crear una explicación para ese escrito y ya te ambienta en los cambios ocurridos en el libro original, hasta la forma de encajar los zombies en la narración. Ese sí merece la pena, aunque igual que aquí los cambios se encajan sobre el texto original creo que en La Casa de Bernarda Alba zombi, quizás por su brevedad y por la molestia que se han tomado en que todo encaje en la ambientación, ha sido más acertado el resultado.

Pero no así en el libro que nos ocupa. Ni siquiera los ataques zombies, ni la lucha entre los personajes, ni la zombificación de Charlotte resulta mínimamente interesante, si no absurda y ridícula sin ni siquiera poder justificarlo como una parodia.

De todas formas, se que me reconciliaré con el autor, pues otro de sus libros “Cómo sobrevivir a una película de terror” si me gustó mucho, lo encontré divertidísimo e imprescindible para amantes del género. Pero ya os hablaré con más detalle de ese libro. También creo que quizás le de una oportunidad a Abraham Lincoln Vampire Hunter, como gesto de buena voluntad.

Pero en cuanto a este primer libro de Grahame-Smith ni os molestéis en buscarlo para echar un vistazo, ya no digo leerlo.

Autor: Rafael Nebrera Ruiz
Título: Manual para el perfecto gaznápiro
Edición: Editorial Circulo Rojo
Páginas: 114

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Manual del perfecto gaznápiro es uno de esos libros cuya portada entra por los ojos. No se le puede negar originalidad, pero evidentemente el título no se queda atrás.

Cuando uno ve el libro piensa en una lectura para pasar un rato entretenido, echarse unas risas y en definitiva para no dormirse en medio de la lectura.

Y eso es lo que uno encuentra.

Manual del perfecto gaznápiro es un cúmulo de relatos con un nexo común, Manuel (Manu, Manolo) Contreras.

Comenzamos con la definición del término gaznápiro para aclarar bien de que estamos hablando y pasa luego a mostrarnos el gaznápirismo del protagonista en toda su extensión.

Ante esa primera visión del protagonista sobre los temas de estudios en los que se gastan el dinero algunas universidades solo puedes hacer dos cosas, reconocerte a ti mismo especulando sobre ellos lo cual hace que te descubras como un gaznápiro más, y en segundo lugar comienzas a disfrutar de la diversión que te garantiza el libro.

Lo mejor de todo es la gran variedad de formatos de estos relatos, pasamos de uno a otro sabiendo que en realidad forman parte de una historia y que de esa carta que ahora leemos, aparecerá mencionada en otra de las historias y que al fin el personaje no hace más que mostrar lo cotidiano con ese prisma especial e hilarante del gaznápiro medio. Pero también queda un poso de toma de conciencia, una pizquita de crítica y un abrir los ojos ante tanta complicación absurda en el día a día.

Me ha encantado como va conectando unas cosas con otras pero he de reconocer que me he reído con la conversación de la red social (cara libro, la llama el autor) por lo de reflejo de realidad que tiene. Quien no sea capaz de reconocer ese tipo de conversaciones absurdas que se suelen dar en las redes sociales, es que nunca perteneció a una.

El relato de la conquista en el bar al más puro estilo castizo no tiene desperdicio, aparte de poner en evidencia una máxima que muchos olvidamos y es que las diferencias lejos de alejarnos deberían enriquecernos, también nos divierte con el absurdo de la falta de lógica de las relaciones personales.

Otra parte del libro que no tiene desperdicio es la carta que el protagonista le envía a su superior. Y es que dice aquello que muchos otros querrían decir pero no se atreven y lo dice reconociendo que el pago por su acto será el despido, pero a veces uno se queda la mar de a gusto después de decir tal puñado de verdades.

Y siguiendo con las cartas, tampoco es desdeñable la que le escribe a ese vecino cotilla y poco amigable del que todos tenemos seguramente un ejemplo propio.

También el relato sobre la anécdota de los niños peleados y la consecución de las charlas maternas en cuanto al desenlace en el parvulario es genial. Primero porque podríamos perfectamente extrapolar los niños del parvulario a los diputados en el parlamento y la cosa seguiría teniendo su gracia, pero además porque el autor tiene muy buen concepto de las madres, todas compresivas y conciliadoras, que no digo yo que no, pero vamos que también es cierto que si la conciliación no sirve las madres pueden ser más guerreras y peor intencionadas que los propios niños los cuales, si sus madres no intervienen demasiado, suelen solucionar sus diferencias bastante bien. Pero esto es una apreciación personal basada en la experiencia maternal.

Desde luego lo que no le podemos negar a Rafael Nebrera es que tiene la capacidad de coger las situaciones cotidianas y convertirlas en algo divertido, algo que nos hace reír y quitarles un poco de hierro y por tanto con su libro nos hace pasar un rato entretenido e incluso nos muestra cosas en las que pensar un poquito, pero si algo resulta llamativo en este autor en que ha sabido perseguir su sueño y eso le honra.

Rafael Nebrera decidió auto publicar su libro y pensando en aquello de que lo que hace grande a un autor es ser leído no se lo pensó dos veces y se puso a repartir sus libros gratuitamente en plena Puerta del Sol. Esto es algo que yo admiro mucho, porque conseguir que se hable de tu libro por el boca a boca, es algo muy importante y hay muchos autores que gracias a la distribución de su obra por internet, o como Rafael, por su empeño en ser leído distribuyendo el mismo su obra, consiguen hacerse un hueco por méritos propios y eso es además un aval de que esos libros merecen la pena. Aquí ya no es solo pura cuestión de marketing si no boca a boca de los lectores satisfechos.

La edición de la Editorial Círculo Rojo, me ha gustado. La cubierta del libro es de tapa blanda y tiene solapas, que a mi me encanta porque sirve para dos cosas, primero para usarlas de marcadores y segundo porque suele tener escrita en la parte interna información sobre el autor en cuestión.
El papel es grueso y la impresión es buena así que no te plantea muchos problemas de lectura. Pero lo que me ha encantado es la portada. Le da un toque divertido y creo que identifica muy bien el contenido del libro. Ya sé que a veces soy un poco superficial por dejarme llevar por una portada o un título, pero es que realmente cuando no conoces más de la obra o el autor, una portada y un título es la primera toma de contacto y por tanto algo muy importante.

Si tenéis la oportunidad de leer el libro no os lo penséis dos veces, porque pasaréis un rato muy divertido, que con los tiempos que corren ya es mucho, y descubriréis como a través de la risa también se puede hacer un poco de crítica.

Si queréis podéis también visitar la web del autor, Rafael Nebrera Ruiz

Autor: Jeffrey Archer
Título: Casi culpables
Edición: Grijalbo
Páginas: 280

Ya he comentado muchas veces que me gustan los libros de relatos cortos y que me suelen servir para tener una primera toma de contacto con un autor del que no he leído nada.
Además los relatos cortos me vienen muy bien cuando ando un poco espesa y mi grado de concentración no da para mucho.

Como de Jeffrey Archer no había leído nada y me topé con este libro de relatos sobre ladrones, estafadores y demás gente de mal vivir, enseguida me llamó la atención.

Jeffrey Archer que ya pasó por la cárcel por perjuro entre otras cuestiones, nos relata aquí varias historias que tiene la estafa, o la ilegalidad como nexo de unión.

Como el mismo comenta. Nueve de estas historias las conoció durante su estancia en la cárcel, y las otras tres las encontró después de salir de ella, concretamente “Una tragedia griega”, “La sabiduría de Salomón” y “Sobre gustos no hay nada escrito”.

Las historias tratan desde la picaresca, hasta el intento de burlar los impuesto hasta el puro delito criminal. Pero todas están salpicadas del humor que transmite el autor.

El libro en conjunto me ha encantado y me ha dejado con ganas de leer más sobre el autor, y considerando sus relatos por separado son poquísimos los que me han podido defraudar, por no decir ninguno.

Aquí tenéis los diferentes relatos:

-El hombre que robó su propia oficina postal

Es un comienzo buenísimo para el libro. Aquí se nos cuenta la historia de una pareja que poco a poco va sacando adelante un negocio hasta que consiguen hacerse cargo de una oficina postal, pero cuando terminan de pagar sus deudas ven peligrar de nuevo su economía por una mera cuestión burocrática, así que deciden ponerle remedio a la situación aunque no con los resultados que ellos esperan.

-Maestro.

Este relato me ha encantado porque es un buen ejemplo de la picaresca más ingeniosa. Un restaurante un inspector de hacienda, un jaleo con los manteles y los comensales y ya tenemos una historia divertida y real.

-No beban agua del grifo.

Aquí hay crimen de por medio y es la típica historia del cazador cazado. Un hombre de negocios que descubre que le es infiel aprovecha su viaje a Rusia para intentar solucionar su problema de manera poco ética. Pero a veces las cosas se tuercen.

-No es posible que ya estemos en octubre.

Esta historia me sonaba muchísimo y según iba leyendo tenía claro que yo ya conocía la historia de antemano pero sigo sin saber donde la había leído, pero creo que quizá en algún recopilatorio navideño.
Un vagabundo tiene un plan, que lleva ejecutando muchos años, para poder pasar el invierno lo más cómodo posible.

-El rey rojo

El tema de las herencias donde de nuevo entra en juego la picaresca para lograr hacerse con el premio gordo.
Un relato estupendo que me ha encantado. Todo gira en torno a un valiosísimo juego de ajedrez y la herencia que ha de decidirse entre dos hermanos.

-La sabiduría de Salomón

Un hombre ve como su mejor amigo se enamora de una mujer que no le inspira mucha confianza. Poco después se verá que algo de razón tenía pero las cosas han llegado a los tribunales. Lo interesante de esta historia es la habilidad del juez que cual Salomón, consigue llegar a una sentencia muy justa.

-¿Sabes lo que quiero decir?

Un camionero entra en prisión por transportar algo que no debe, al salir de la cárcel el negocio de los camiones ha ido prosperando gracias a su mujer pero el vuelve a caer de nuevo y a visitar la cárcel otra vez, y su mujer sigue haciéndose cargo del negocio. Pero es un buen ejemplo de que mucha gente nunca cambia.

-La caridad bien entendida empieza por uno mismo.

Un hombre descubre como sacar partido al conocer a una mujer que se encarga de organizar fiestas para conseguir fondos de caridad. Una estafa en la que parece que todo está controlado hasta que algo se tuerce.

-La coartada

Un preso ve como su novia se lía con un amigo mientras el esta en prisión y decide vengarse, para ello elabora un plan que le deje una buena coartada.
Un relato ingenioso que me ha gustado mucho.

-Una tragedia griega

Todo ocurre durante una boda griega. Por un inesperado accidente el protagonista de la historia dice haber salvado la vida.
Es quizás la que menos me ha gustado.

-El inspector jefe

Un inspector jefe al borde de la jubilación se ve obligado por sus palabras a contratar a un ex presidiario. Todo parece ir sobre ruedas y el ex reo es todo un ejemplo de eficacia y buen hacer, hasta que el inspector descubre lo que se trae entre manos resolviéndolo de una ingeniosa forma.

-Sobre gustos no hay nada escrito.

Una historia de esas en las que un atractivo deportista se casa con heredera poco agraciada. Evidentemente todo el mundo piensa que es puro interés a pesar de dar muestras de su amor por ella. La joven mueres y los rumores comienzan de nuevo. Pero a veces las apariencias engañan.

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Como he comentado al principio en conjunto las historias me han resultado interesantes y entretenidas y seguramente lea algo más del autor.
Además el formato de relatos cortos es muy bueno para esos momentos en los que la concentración te falla, o vas leyendo a pequeños ratos, sin perder para nada el interés por las historias.

Título: Intercambios
Autor: David Lodge
Edición: Versal
Páginas: 261

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Tenía ganas hace tiempo de leer algo de David Lodge, más aún leyendo la reseña que Plumbio, mi compañero en el Escalpelo, había hecho sobre “La vida en sordina”. Su entusiasmo por este autor me contagió y en cuanto vi este libro en la biblioteca no puede resistirme.

He de decir que me alegro muchísimo de haber tomado contacto con dicho autor porque aparte de ser uno de esos autores ingleses ya consagrados he descubierto un libro lleno de estilos, juegos con el lector, casualidades de esas que hacen que el mundo parezca diminuto y sobre todo un humor cargado de ironía que me ha divertido mucho.

“Intercambios” pues así se llama el libro que quiero comentaros nos descubre dos lugares ficticios. Uno en USA, el estado de Euforia, pero que bien podría ser una ciudad californiana cualquiera y Rummidge que asemeja perfectamente cualquier ciudad industrializada de Inglaterra.

Existe un intercambio de profesores que ya es tradición entre las universidades de ambos lugares, pero mientras que cualquier profesor de Rummidge estaría encantado de ir a la universidad americana, dada la mejoría sobre todo en sueldo, es difícil que un profesor de la universidad del Estado de Euforia vea como una oportunidad el tener que ir a Rummidge.

Pero en esta ocasión se presenta como voluntario Morris Zapp un brillante profesor que con muchas publicaciones a sus espaldas sobre Jane Austen (el tema de las publicaciones y la especialización en Jane Austen es una constante broma durante el libro) que busca en ese momento poner un poco de tierra por medio para intentar evitar el inminente divorcio con el que amenaza su mujer actual.

Al otro lado del Atlántico tenemos a Philip Swallow, casado y con hijos que ve en su intercambio universitario una oportunidad para volver a Euforia, sitio en el que se sintió muy feliz cuando era joven e inconscientemente vivir una aventura.

Lo que no sabe el bueno de Philip es que se le envía allí a pesar de haber candidatos mejores para darle un aumento a otro profesor mientras el está fuera.

El libro está pasando constantemente de un lugar a otro. Algunas veces de forma clara y otras más mezcladas, como en el caso de las noticias.

Por que el libro en sí no tiene un estilo único, y esto me ha encantado. Según avanzas en el libro vas pasando de una narrativa a un estilo epistolar, a un resumen de noticias, hasta un puro guión cinematográfico.

El autor juega constantemente con el lenguaje y los estilos y no solo lo hace de forma maravillosa si no que logra que los que estamos leyendo el libro nos divirtamos enormemente.

Además adapta el estilo que está utilizando como elemento, con el desarrollo de la historia. Esto es especialmente notable en la parte epistolar y sobre todo en el final donde la historia se funde con el método utilizado para contarla, llegando por tanto a un final nada típico y para aquellos que gustan de tener libros con un final bien atado les causará una cierta desazón, aunque a mi personalmente me ha encantado ese final.

Como ejemplo de los juego de David Lodge me ha gustado especialmente este pasaje de la parte del libro que se desarrolla de forma epistolar (a través de cartas). En esta parte la mujer de Swallow le dice esto a su marido.

“¿Quieres todavía que te envíe “Escribamos una novela? ¡Qué librito tan divertido! Tiene un capítulo entero dedicado a explicar cómo se escribe una novela epistolar, pero seguramente nadie ha escrito una desde el siglo XVIII”

En cuanto a la historia no puedo decir que sea típicamente de enredos pero si es cierto que tiene ese toque de “el mundo es un pañuelo” que a mi me gusta bastante.

Como ejemplo tenemos las aventuras extramatrimoniales de Swallow, El acaba liándose, una vez, con una chica que vive en la parte de abajo de los apartamentos donde está instalado Swallow, casi al final nos enteramos de la relación que tiene esa chica con Zapp y que no mencionaré para no destripar nada, pero que se ve explicada en la parte del intercambio de cartas que mantienen los protagonistas con sus correspondientes esposas.

Acaba habiendo casi un intercambio de vidas que nos lleva a un final que nos parecerá clarísimo pero que no lo es tanto.

La verdad es que no es que me haya gustado el libro simplemente, es que me ha entusiasmado, me ha resultado terriblemente divertido, pero no al estilo de las lecturas de “entretenimiento” propiamente dicha, es un entretenimiento inteligente, es brillante en algunas partes y su juego constante, sus variaciones y su ironía es lo que hace del libro algo divertido.

Por supuesto que leeré más cosas del autor. Ya he visto que en la biblioteca tienen también “Buen trabajo” así que seguramente ese será el siguiente que lea.

Y ahora que recuerdo, tengo que mencionar que al principio me echó un poco para atrás la comparación que Plumbio hacia con Tom Sharpe que es un autor que no me gusta nada. Pero supongo que la comparación sería por el ambiente académico por el que se mueven ambos. De todas formas estoy replanteándome darle otra oportunidad a Sharp por que leí un libro suyo hace muchos años y quizás ahora lo aprecie más, pero aunque siguiera sin gustarme está claro que David Lodge sí me ha entusiasmado.