Autores: Ben Bova, Norman Spinrad, Terry Carr, Joe Haldeman, Alfred Bester, Damon Knight, Thomas N. Scortia, Anbrew J. Black Offutt y Henry Kuttner
Título: Humor cósmico
Edición: Epub
Páginas: 127

Creo que he comentado miles de veces que me encantan los libros de relatos cortos. Si son de un mismo autor y no has leído nada de él con anterioridad, es una buena primera toma de contacto. Si es un libro que recopila relatos de varios autores, igualmente puedes descubrir escritores de los que a partir de ahí quieras leer más. Además son geniales para cuando estás en una crisis lectora pues puedes ir leyendo estas historias cortitas a ratitos sin agobiarte por un mar de páginas. Sea como fuere, nunca les veo el menor inconveniente a este tipo de recopilaciones.
Si ya nos centramos en esta en concreto, creo que lo mejor que puedo hacer es valorar cada relato por separado, porque para mi gusto es bastante irregular. Hay relatos que no me han gustado nada, otros que no están mal y uno en concreto que me ha entusiasmado.
La idea de este compendio de relatos cortos, de una temática que englobamos dentro de la ciencia ficción, es mostrarnos que dicho género también puede derivar hacia el humor. En realidad es algo que los que disfrutamos de este género ya sabemos, pero existe a veces la idea de que la ciencia ficción en general es algo densa, seria, y en muchos casos con terminología inaccesible para el común de los mortales.
Bueno, pues aquí tenemos varios relatos para intentar desmentir este tópico. Lo bueno de los relatos es que no solo son muy diferentes entre sí, si no que tocan diversos subgéneros dentro de la ciencia ficción y (esto me duele hasta decirlo) la fantasía.

Por eso mejor ir analizándolos uno a uno.
Los relatos incluidos en Humor cósmico son:

-Un ligero error de cálculo (Ben Bova)-

A ver como describiría yo este relato sin destriparlo y para que me entendáis fácilmente. Imaginad al típico amigo o pariente, que cuenta un chiste que todo el mundo ya conoce, pero da tantas vueltas y lo alarga tanto que al final no tiene ni pizca de gracia. Bueno pues este relato es el equivalente al chiste eterno carente de gracia.

Empieza el relato describiéndonos a Nathan French, y mostrándonos lo super listo que es, lo bien que se le dan los cálculos matemáticos, y su nueva obsesión, encontrar un método para predecir los terremotos. El laboratorio donde se lleva a cabo la predicción de terremotos está situado junto a la falla de San Andreas. Nathan descubre, mediante sus operaciones matemáticas, que va a haber un terremoto sin precedentes exactamente a lo largo de dicha falla. El problema es que los ordenadores no están de acuerdo y muestran que hay un error de cálculo. Luego estamos un rato leyendo el tira y afloja por tener la razón entre los ordenadores y Nathan, para llegar finalmente a la resolución de la historia, donde está la supuesta gracia del chiste. El problema es que te aburres tanto durante el transcurso de la historia que al final sencillamente ya no te hace ni gracia.

-¡Es un pájaro, es un avión! (Norman Spinrad)-

Otro relato sin gracia, no sé si es que yo no pillo este concepto de humor o es que sinceramente lo vuelven todo tan largo y cansino que el final no te sorprende porque directamente hace tiempo que has desconectado de la historia. Y eso además hablando de relatos cortos es todo un demérito. ¿Como es posible que un relato de aproximadamente 10 páginas te lleve al hartazgo? Bueno pues este es el segundo de esta recopilación que lo logra.

Lo que nos cuenta el relato es como Felix Funck, un psiquiatra, se ve desbordado por una nueva epidemia de locura contagiosa que se denomina síndrome de Superman. Después de atender a su paciente Clark Kent número 758  y posteriormente divagar sobre la epidemia y denominarse así mismo como superpsiquiatra, tiene que atender a un nuevo Clark Kent. Tras un ratito de consulta psiquiátrica con este paciente, llega el desenlace ¿gracioso? A mi desde luego no me lo parece, ni el desenlace ni el resto.

-Los robots están aquí (Terry Carr)-

Tenemos aquí otro relato que al menos si me ha gustado. No es el que más, pero está bien, tiene su encanto. No se si gracioso pero al menos es divertido. Además si tenemos en cuenta que estamos ante un relato de ciencia ficción retro, lo cual significa que tecnológicamente anda un poco desfasado, le da un encanto especial. Es un relato de robots, ya solo por eso merece la pena.

Tenemos aquí a nuestro protagonista que tras terminar un proyecto profesional que le ha llevado casi dos años decide salir a celebrarlo pero no encuentra a nadie con quien hacerlo. Es entonces cuando encuentra una nota en su cartera, con un número de teléfono sin más. Al llamar a dicho número lo único que consigue es que le confirmen una cita para acudir a un sitio que no le suena de nada. Cuando al final decide ir a dicho lugar, encuentra allí un robot que le dice que espere, tras esperar mucho tiempo decide marcharse y es cuando el robot le dice que será recibido. De aquí en adelante irá descubriendo en que consiste dicha cita. Como he dicho, no se si considerarlo gracioso, pero al menos es interesante y el planteamiento está muy bien.

-I de Newton (Joe Haldeman)-

Cuando llegué a este relato comprendí porque había seleccionado Haldeman estos relatos, y es ni más ni menos que porque el tiene un sentido del humor parecido. Aunque para ser justa, este relato, sin ser una cosa hilarante, está muy bien escrito y su desarrollo nos encamina a un final bastante satisfactorio.

Nuestro protagonista Samuel Ingard lleva 80 horas en pie gracias al café y las anfetaminas, intentando desarrollar una fórmula matemática. Se le aparece entonces un demonio que intenta hacer un trato con él. El trato tiene dos condiciones que deben ser cumplidas. Después de que Samuel se convence de que el demonio no es una alucinación decide entrar en el juego, pero a su manera. La historia está bien, como digo no es tampoco que te vayas a morir de la risa, pero si valoramos la historia en sí es bastante disfrutable.

-Los hombres que asesinaron a Mahoma (Alfred Bester)-

Aquí tenemos otra historia, que sí tiene su parte de humor, sobre todo por lo absurdo que resulta cuanto se complica el protagonista solo para vengarse, pero me ha gustado más por su planteamiento en cuanto a los viajes en el tiempo y la original idea sobre las lineas temporales. No puedo decir más.

Tenemos al comienzo del relato a Henry Hassel, profesor de Compulsión Aplicada en la Universidad Desconocida, estamos en el año 1980. Una tarde al llegar a su casa encuentra a su mujer en brazos de otro hombre. Henry Hassel quiere vengarse, pero lo que se le ocurre es salir sin que se percaten de su presencia y construye una máquina del tiempo. Viaja al pasado para matar a la abuela de su mujer, vuelve al presente y se da cuenta de que todo sigue igual, su mujer en brazos del mismo hombre. Y aquí es donde comienza una maratón absurda de viajes temporales.Lo más gracioso del relato es quizá la descripción de esa Universidad Desconocida, con sus diferentes departamentos y estudios, pero esto son 3 o cuatro párrafos. Luego se alarga a base de viajes en el tiempo para llegar al desenlace que es lo que me parece interesante.

-Servir al hombre (Damon Knight)-

Este si me ha hecho gracia pero simplemente por el juego de palabras. Descubrí desde el primer momento de que iba la cosa y como iba a terminar, pero como soy muy aficionada a este tipo de humor basado en juegos de palabras y me divierten mucho, el relato me ha gustado bastante.

Los Kanamitas llegan a la tierra con supuestas buenas intenciones. Su aspecto no es muy agradable, son una especie de cerdos antropomórficos, y la gente no acaba de confiar en ellos. Para evitar eso les someten a un detector de mentiras, donde al manifestar ellos que lo que desean es proporcionarles conocimientos y ciertos descubrimientos científicos con el único fin de servir a la humanidad y al confirmar el detector que están diciendo la verdad, la gente inmediatamente queda convencida de la buena voluntad de estos seres. Pero hay una persona que sigue desconfiando, y decide conocerlos de cerca y aprender su idioma, para así poder descifrar un libro de los Kanamitas que ha podido sustraer. Este relato si es divertido, aunque muy predecible, me ha hecho gracia pero porque es un humor que  manejo mejor.

-Una bomba en la bañera (Thomas N. Scortia)-

En resumen, es como ver e intentar comprender un episodio de Dirk Gently por separado sin el resto de episodios que hacen que comprendas la trama al final. Es absurdo, es disparatado y no tiene mucho sentido y al final te quedas pensando que a eso le faltan un par de relatos mas para que lo completen.

Al despacho de Caedman Wickes, detective privado especialista en Denuncias Singulares,  llega un joven asustado llamado Sidney Coleman para informarle de que en su bañera hay una bomba con un ojo azul que no para de hablar diciendo que se propone destruir este universo. Wickes decide ir a investigar in situ, y así llega al apartamento de Coleman. Allí efectivamente encuentra una bomba con un ojo azul que está cantando y que al interrogarla dice que ha de destruir este mundo porque es el mejor de los mundos posibles. Así que Wickes tendrá que ingeniárselas para evitar que la bomba destruya este mundo. Cuando antes he dicho que la historia es como si necesitara de un par de relatos más quiero decir que aunque el problema de la bomba queda resuelto aquí, aparecen más cosas que no son explicadas y que deberían continuar, porque eso queda en el aire, supongo que esa es la idea, y que esas cosas extrañas en realidad son una confirmación del mundo donde se mueven estos protagonistas, pero a mi no me ha acabado de convencer.

-El hechicero negro del castillo negro (Anbrew J. Black Offutt)-

Sin palabras. Primero no entiendo que hace un relato de fantasía en un compendio de humor cósmico, porque este relato es de hechiceros, princesas y barbaros, o sea ciencia ficción cero. Además, en serio que no le encuentro la gracia, supongo que pretende ser irónico o que se yo, pero a base de exagerarlo todo. No me ha gustado nada.

Kimon el koneriano es el protagonista de este relato, un bárbaro que después de matar al mago negro Reh quien antes le había confiado el secreto de como llegar al castillo negro para poder rescatar a la princesa Sabel, decide emprender el camino hacia allí. Todo el relato se basa en dicho camino hasta llegar al castillo negro y enfrentarse al hechicero negro. Con un final ¿inesperado? ¿divertido? ¿irónico?, no lo sé la verdad. Para mi un relato absolutamente prescindible, sin pizquita de gracia.

-Gallegher Plus (Henry Kuttner)-

Y llegamos por fin al relato que salva este recopilatorio. No solo es el mejor relato de todos, en serio es un relato de 10, si no que además está a años luz del resto. Por este, y solo por este relato merece la pena tener el libro. Es un relato de ciencia ficción pero casi parece de novela negra, tiene un protagonista de esos que me encantan desde la primera página a la última. La trama es muy original, y se desarrolla de una manera soberbia, sin baches, todo va rodado y el desenlace es grandioso. Es divertido, muy divertido, y tiene muchos toques de humor muy visual. Es un autor del que no había leído nada hasta ahora pero que tendré muy en cuenta a partir de este momento.

Nuestro protagonista Gallegher, despierta con una resaca tremenda sin recordar nada y al asomarse por la ventana descubre que donde debería estar su patio trasero solo hay un inmenso agujero. Del agujero salen una especie de tubos que a través de la ventana abierta van a parar a una enorme y extraña máquina que está en su salón. El no recuerda como y para que ha construido esa máquina, pero eso es algo habitual pues Gallegher tiene la peculiaridad de que cuando se emborracha su subconsciente toma el control, y ese alter ego suyo tiene la genialidad y los conocimientos técnicos necesarios para crear todo tipo de inventos. El problema es que cuando Gallegher deja de estar ebrio no recuerda nada de los que ha hecho su subconsciente y además no tiene ni idea de para que sirven las cosas que ha inventado. En esta ocasión busca ayuda en su robot (también creado por su subconsciente y que se pasa la vida admirándose así mismo cual Narciso de hojalata) pero el propio Gallegher lo había desconectado hacía días. Para complicarlo todo más, en la puerta hay un policía que le hace entrega de una citación por una demanda que le ha puesto un tal Dell Hopper, al que le debe dinero de un adelanto por un invento. Gallegher tendrá entonces que ir contrarreloj buscando pistas para intentar averiguar que hace su invento y a cual de las tres personas, que según su extracto bancario le han dado un adelanto por diferentes inventos, corresponde el que ya tiene en su salón y además tiene que descubrir que inventos querían los otros dos clientes. Como mencioné antes, el planteamiento es totalmente de una novela, negra, casi diría yo de una novela Pulp, pero con ese toque de ciencia ficción tan interesante.

En resumen, el libro como conjunto es una gran decepción, entretenidillo todo lo más, pero si cogemos el último relato “Gallgher Plus” y lo separamos del resto, podemos decir que es una autentica joya, una genialidad que no os podéis perder. Os animo a que os leáis aunque sea este relato nada más, porque os aseguro que merece la pena.

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2 comentarios

  1. Me encanta esta hiperactividad tuya (hasta que empiece a agobiarme con tanta notificación por e-mail); la verdad es que ni ciencia ficción ni humor son mis géneros, pero (spam) tengo publicado un relato en una antología similar llamada “Sonrisas y asteroides” que a mí también me dejó medio frío, pero mi problema es que el relato no es mi devoción. Soy más de historias largas o a lo sumo de relatos largos tirando a novela corta. Qué se le va a hacer.

    Por cierto, muy llamativo el relato ese que te ha gustado, yo tampoco conocía al autor y para ser un relato veo ahí mucha trama.

    • Escalpelo Literario

      Buscaré la antologia que dices, a ver que tal. El relato Gallegher Plus de verdad que es una joyita, te lo recomiendo. Y espero no agobiarte a alertas en tu mail XDD aunque ya ves que despues de la hiperacción siempre viene un periodo de calma.

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