Título: Los alucinantes inventos de Vincent Shadow
Autor: Tim Kehoe
Edición: SM
Páginas: 191

——-

Los alucinantes inventos de Vincent Shadow es un libro que sorprende porque da más de lo que en principio parece ofrecer.

Comenzamos por la portada, en tapa dura, que es muy original. En ella vemos a Vincent imaginando uno de sus inventos, y dicho invento lo vemos a través de un bocadillo troquelado que nos muestra lo que piensa. Creo que en la foto se aprecia bien. Así que lo que vemos está en realidad en la página interior del libro. Además el libro se cierra con una goma, como esos cuadernillos de anotaciones de toda la vida. Y aún guarda otro secreto más: Incrustada en la parte interna de la contraportada hay un librito más fino titulado Libro de los inventos de Vincent y eso es lo que tiene en su interior, todos los inventos que ha ido imaginando.

Tal vez por eso, si te dejas llevar por la primera impresión, el libro puede parecer más la historia de un muchacho y una relación de sus inventos. Por eso decía que da más, porque realmente encontramos una historia bien desarrollada en su interior.

Al comienzo de la historia sabemos que Vincent a perdido a su madre, y su padre se ha vuelto a casar con una mujer que ha conocido por internet. Ahora vive con su padre, su madrastra y las tres hijas de esta. Digamos que Vincent no está en su mejor momento. Y en la primer parte del libro nos dedicamos a descubrir, todo lo que rodea a Vincent en concreto su peculiar forma de inventar.

Cuando Vincent tiene una inspiración le viene en forma de visión en la que puede ver con detalle el invento en sí y como construirlo y eso es todo lo que puede ver, por lo que hace que esos trances los haya camuflado como dolores de cabeza, gracias a la idea de su madre.

Como digo, la primera parte nos muestra la vida cotidiana de Vincent, que está a punto de empeorar considerablemente por el traslado de su padre, desde NY donde viven actualmente hasta Minnesota, ya que tiene que dejar atrás su laboratorio secreto. Pero antes tiene tiempo de ver algunos objetos que llegan al museo donde trabaja su padre y que pertenecieron al inventor Nikola Tesla.

Pero Vincent ha nacido para inventar y aunque piense que la inspiración ha pasado, las circunstancias le llevarán por el camino que tiene destinado.

El libro da más de lo que en principio pudiera parecer por tratarse de un libro infantil, pero aborda muchos temas importantes y enlaza muy bien todas las partes del relato. Trata temas como la pérdida de un ser querido, las relaciones familiares, la venganza, la superación e Incluso da datos interesantes como por ejemplo los relacionados con el inventor al que admira Vincent, Nikola Tesla.

Desde luego el personaje de Vincent y el de su hermanastra Stella cuya relación evoluciona mucho durante la historia. Son dos personajes interesantes. Pero incluso el personaje del juguetero excéntrico es quizás mi favorito, por todo lo que implica su determinación después de lo que le ocurrió en su infancia. En cierto modo me ha recordado un poco a Willy Wonka, de Charlie y la fábrica de chocolate.

En cuanto al autor, Tim Kehoe, es curioso que además de escribir libros también ha inventado diversos juguetes y juegos.

También podéis visitar la página web del autor.

En definitiva, un libro interesante, que llamará la atención de los niños por su formato y colorido y que les ofrecerá una buena lectura, instructiva y entretenida. Los niños disfrutarán especialmente de algunos locos inventos de Vincent, que vienen explicados en el librito que va en la parte interna de la contraportada y que tiene unas divertidas ilustraciones.

No os dejéis engañar por la portada, pues el libro tiene mucho más en su interior y merece la pena descubrirlo.

Autor: Michael D. Beil
Titulo: El anillo de Rocamadour
Colección: El club de las chaquetas rojas
Edición: Roca editorial
Páginas: 279

——-

Este libro ha sido para mi un gran descubrimiento.

Lo he disfrutado de principio a fin y que aunque al principio me ha llevado a mi pre-adolescencia, cuando leía libros de “Los Cinco”, “Los Hollister” o “Puck”, Y también recuerda a otras detectives en plan Nancy Drew, al final el libro ha sabido definirse muy bien y ha resultado muchísimo mejor, con diferencia.

Podría parecer un libro para un publico muy concreto, chicas adolescentes, pero yo, que tengo bastantes más añitos lo he disfrutado mucho y esto se debe a el método que presenta para resolver el enigma.

Comenzaremos conociendo en primer lugar a las protagonistas.

Tenemos primero a las cuatro chicas que forman el club de las chaquetas rojas. El nombre se debe a que todas son alumnas de un colegio religioso llamado Santa Veronica que tiene por costumbre vestir con una chaqueta roja a sus alumnas cuando llegan a secundaria. Nuestras protagonistas acaban de pasar a secundaria y ganarse así el derecho a vestir una de estas chaquetas, pero esa no es la única novedad, pues el curso comenzará con un enigma que hay que descifrar.

La historia se desarrolla en Nueva York y me encanta ver reflejado en el libro los contrastes de esta ciudad.

Las cuatro chicas tienes características particulares, que harán que puedan resolver partes concretas del misterio. A ellas se une también un chico, Raf, por el que se siente atraída Sophie, una de las chicas y narradora del libro.

Tenemos también un profesor de literatura loco por Dickens, Una anciana extravagante, la que les encarga la resolución del misterio a las chicas. Un hombre de clásicos modales que bien podría ser un villano o todo lo contrario.

Y en cuanto al misterio es una especie de caza del tesoro en el que hay que ir resolviendo pistas para llegar a la X y encontrar dicho tesoro, en este caso el anillo de Rocamadour.

La narración por boca de Sophie hace el relato sumamente divertido porque intercala sus pensamientos personales con el relato de lo que va ocurriendo. Y tenemos que tener en cuenta de que aunque estén intentando resolver un misterio no dejan de ser adolescentes, con todo lo que implica.

Pero lo que le hace ganar puntos al libro, son las aportaciones culturales, tanto en el tema literario, pues las chicas están leyendo Grandes Esperanzas y van a participar en una cena dickensiana, organizada por el profesor de literatura, con una parodia. Si no que las pistas del enigma se resuelven también con conocimientos de diversa índole.

Para llegar hasta el anillo hay que saber de literatura, religión, aritmética… y se nos dará la oportunidad de resolver nosotros mismos los acertijos, lo que hace que el libro sea muy participativo.

Dichos acertijos hacen que el libro esté orientado a niños con la edad de las protagonistas, así que yo diría que está recomendado a partir de los 12 años, sobre todo si se quieren resolver las pistas, porque hay que tener determinados conocimientos, aunque el libro explica muy bien ciertas cosas, sobre todo la parte matemática.

Teniendo en cuenta que el libro tiene humor, una historia interesante un misterio a resolver y unos cuantos acertijos en los que nos vemos involucrados, creo que da mucho de sí.
También tenemos junto a la trama principal del misterio otras tramas que tienen más que ver con asuntos propios de las chicas, como asuntos familiares, económicos, etc.

Así que el libro te mantiene interesado tanto en el misterio y la resolución de las pistas, como en lo que toca más de cerca a las protagonistas, también con la anciana y el motivo por el que desea resolver las clave.

Como no podía faltar también hay malos y hay que estar atentos.

El libro, editado por Roca editorial en su sección juvenil, tiene tapa dura y tanto su portada como contraportada son bastante llamativas, dejando clara como será la linea de la colección. Porque obviamente es esta la primera aventura de las chicas del Club de las Chaquetas Rojas.

Y al terminar el libro, si queréis más misterios tenéis una última pista para descubrir.

En cuanto al autor, Michael Beil, vive actualmente en Manhattan donde da clases de literatura y teatro en una escuela católica solo para chicas (durante el relato lo he imaginado como el alter ego del profesor de literatura de las chicas, y Santa Verónica como un reflejo de la escuela donde da clases) pero nació y creció en Andover (Ohio) y antes de trabajar como profesor, la que es su verdadera vocación, trabajo construyendo barcos.

Además de compartir vida con su mujer Laura Grimmer, su perras Isabel y Maggie y sus gatos Cyril y Emma, también tiene la compañía de sus clásicos de Harvard (hay todo un guiño a ellos en el libro).

Si queréis podéis visitar la web de esta colección (está en inglés).

Hay dos libros más de esta colección publicados en inglés, aunque creo que de momento no están traducidos pero espero que no tarden en llegar. :)

Escalpelo Literario y Cinéfilo